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lunes 27 de abril de 2026

Remando contra viento y marea

Isca Yacú, un club que da pelea

Es una de las gloriosas instituciones del básquet. Con gran esfuerzo volvió a participar en la Primera. Festivales y empanadas, son algunas de las iniciativas para solventar los gastos institucionales.
Por Redacción Tiempo de San Juan

La insuficiencia económica es la punta del iceberg de la decadencia que vive el básquet en San Juan. Isca Yacú, uno de los emblemas del deporte de la naranja, es uno de los clubes que lo ha sufrido desde hace varios años y que hoy, gracias al apoyo de jugadores, dirigentes e hinchas, intenta levantarse de un pasado lleno de pobreza. Los festivales y las empanadas son las iniciativas para reunir fondos que salven a una de las glorias que tiene el aro sanjuanino.

El primer paso firme que dieron fue el volver a participar en la máxima categoría del básquet local. Según explicó Víctor Hugo Bustos, presidente del club y desde hace muchos años fiel seguidor, en el 2010 fue la última participación que tuvo el equipo grande en Primera y después, por razones exclusivamente monetarias, se ausentó de la categoría hasta el 2014.
Actualmente no sólo tienen a la Mayor, sino también a las divisiones Mini, Premini, Sub-13 y U-23 en los torneos organizados por la Federación Sanjuanina de Básquet.

Lo más curioso del regreso de Isca Yacú es que su equipo lo integran los mismos jugadores que fueron campeones en el 2007: Martín Lucero, Rodrigo Bustos, Leandro Riba, Danilo Guzman y Gonzalo Flores. Según contaron los muchachos, quienes no superan los 26 años de edad, son fanáticos del rojiazul y cuando se enteraron de su regreso, no dudaron en pegar la vuelta y apoyar al equipo cuando más los necesitaba. “El vinculo entre nosotros nunca se cortó porque además de compañeros somos amigos. Siempre soñamos con volver a jugar juntos y por suerte se dio. Esta camiseta nos dio de todo y debíamos estar”, comentó Danilo.

Otro de los que también le hizo el aguante a Isca, a la distancia, y que también fue uno de los campeones del 2007 fue Víctor “Araña” Lucero, sanjuanino que juega en Mendoza y que la rompió en otros clubes a nivel nacional. Contaron los dirigentes que Víctor colaboró con indumentaria, ya que otra de sus facetas es la de la costura, y fue uno de los impulsores en la levantada que pegó la entidad en el último año.

Las empandas, los locros y los festivales que el club organiza, con ayuda de la gente allegada, son las principales iniciativas para recaudar fondos. El quiosco manejado por las jugadoras y el apoyo en cuanto a la limpieza por parte de las mamás de los chiquitos de inferiores también es de ayuda fundamental para que el establecimiento recobre fuerzas. Hasta le dan una mano como planilleros, evitando así más gastos.

Bustos agregó que por semana la institución necesita aproximadamente 800 pesos y a veces, cuando no alcanza, el dinero sale del bolsillo de los dirigentes. Así mismo dijo que la cuota que pagan los pibes de la inferiores es de $30 y no quieren aumentarla porque la idea del club es cobrar una cuota mínima para aumentar el número de chicos con el objetivo de contagiar esta pasión que vuelve loco a todos los que habitan en Isca Yacú. Para los jugadores de la Primera hay un leve aumento que son invertidos en el pago a los árbitros, los cuales rondan en los $500 por fecha y categoría.

El presidente dijo que intentaron pedir un subsidio pero no les fue otorgado desde la Subsecretaria de Deportes y esperan recibir ayuda para también mejorar las instalaciones del club, como el techo de los vestuarios y de la sala en donde está toda la historia de Isca Yacú, como trofeos y fotos, las cuales son las zonas más afectadas durante las lluvias. Agregar tribunas es otra de las necesidades que tienen.

 

 

 

 

 

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