La versión es que el problema se originó en la Liga Mendocina de Fútbol, donde se notificó mal a los jueces sobre el día y horario del partido.
Ambos equipos ya habían comenzado a hacer movimientos precompetitivos pasadas las 15 horas, pero los jueces no llegaban y todo comenzó a ponerse patas para arriba.
Finalmente los presidentes de los clubes se reunieron con el tesorero de la Liga Sanjuanina, Raúl Giménez, y definieron entre ellos y el apoyo del jefe del operativo policial que el partido se realizaría el sábado siguiente.