Llegó en 2005 cuando UPCN Vóley llevaba apenas cinco partidos. Comenzó junto al ex DT Héctor Hernández y pese a que este último se terminó yendo al tiempo, él decidió quedarse en San Juan. Hoy Alberto “Beto” Varela, chileno de 32 años, lleva ocho años siendo el encargado de las estadísticas en el equipo Gremial. Es el cerebro del plantel y quien maneja toda la información tanto de UPCN como del rival, siendo el compinche de Armoa durante los partidos.
Alberto Varela: El cerebro de UPCN Vóley
Su trabajo es el de evaluar las situaciones de juego y especialmente a los jugadores, como la técnica y táctica de los opuestos o la postura de los armadores a la hora de tirar la pelota. Contó que es un trabajo fino, que lleva tiempo y que a veces, le permite dormir hasta tres horas por día. No caben dudas que la tarea del hombre es compleja y sólo para mentes brillantes.
“Siempre estoy tranquilo y concentrado. En la previa hago las cosas en el mismo orden así me doy cuenta si me falta algo. La verdad que es un laburo costoso y de mucho tiempo”, destacó.
Dentro del mundo de la estadística en donde más ponen el ojo es en la labor de los jugadores. Beto comentó que dentro de los voleibolistas que más costó hacerle marca personal están Renato, ex Catamarca Vóley y actual Boca Juniors, y William, ex Bolívar. “Tenemos que estar atento a todo y después paso todo por el filtro, que es Fabián”, dijo.
Varela comenzó con las estadísticas luego de quedar afuera del equipo de vóley de Providencia, de Chile. Según explicó, no daba con el perfil de jugador y para no quedar afuera del plantel decidió colaborar con el cuerpo técnico ocupándose de la información en cuanto a juego se refiere. “No fue traumático para nada saber que no era bueno en el deporte. El cambio se dio en el club ya que pasé a darle información a mis propios compañeros. Hoy digo que me cambio la vida el dedicarme a la estadística”, señaló el oriundo de Santiago de Chile.
Hoy está en UPCN y se lo ve feliz. De hecho, hace seis meses nació en la provincia su hija Delfina fruto del amor con su pareja Camila. No hay dudas que tanto en el amor como en el juego le va de maravillas siendo parte de las estrellas que cosechó el Cóndor en la Liga A1 y del Torneo Sudamericano que logró el club este año. “Yo siempre decía que quería trabajar en el extranjero y por suerte se me dio rápido. Esto es mi vida me ha permitido independizarme y tener familia. No me gustaría moverme nunca de acá”, confesó.