Rubio, 24 años, de bajo perfil y con una sonrisa que encandila a más de uno. Claudio Riaño es hoy la figura de un San Martín que da pelea y tiene viva las esperanzas de seguir en Primera División. Con 6 goles se convirtió en el máximo goleador del plantel y en uno de los pilares fundamentales del equipo de Rubén Forestello. En una charla íntima, el “9” habló sobre la tranquilidad que le dio San Juan, sus ganas de seguir en el Verdinegro y su empatía con la cocina y la playstation.
Vive en un consorcio escondido en las calles sanjuaninas, cerca del Hilario Sánchez. Tiene como vecino a dos de sus compañeros del plantel. En su departamento el color blanco es el que sobresale. Su hogar es de dos plantas y tiene una cocina grande, un sillón, un televisor y muchas fotos de su familia y de su novia, oriundos todos de Córdoba.
De remera rosada, pantalón de jean y una simpatía que lo caracteriza, el chico nacido en el Barrio Junios, de la Capital cordobesa, abrió las puertas de su vivienda sanjuanina.
“No conocía mucho de San Juan y cuando vine me gustó todo, las calles y los árboles. La gente acá es muy respetuosa, amable y muy buena. Estoy muy cómodo porque hay una tranquilidad que me encanta y cada vez que voy a Córdoba me estreso un poco por el tráfico y todo (risas)”, expresó el artillero del Santo. La provincia le vino al pelo, Riaño se muestra un pibe tranquilo y de poca exposición.
Desde agosto del año pasado está en San Martín y dijo que sus días no son más que ir al gimnasio y salir a comer al Hiper Libertad. Pero sin dudas, su gran diversión es la playstation. Lo primero que se observa en su casa son los joystick y una pequeña batería que va conectada al video juego. Confesó que con Francisco Mattia, uno de sus vecinos del consorcio, arman pequeñas juntadas para entretenerse con la play. Aseguró que juegan por placer y nunca hay apuestas, algo beneficioso para el “9” ya que según confesó, el defensor es mejor que él.
Otras de las facetas que descubrió estando en la provincia es la cocina. Es que con San Martín tiene su primera experiencia de independencia y por ello tuvo que aprender muchas cosas: “Yo cocino, no me queda otra (risas). Generalmente hago todos los días pastas y a la noche algo más elaborado. A veces llamo seguido a mi mamá para preguntarle cosas y cuando ella viene a casa, hago que ella me cocine (risas). Prefiero cocinar antes que usar el delivery”.
Hijo de Carlos y Leonor, y hermano de Alejandro y Carlos, el ex Talleres es el más chico de la familia. Se crió en el barrio Juniors y después terminó viviendo en el barrio Las Palmas. Recordó su infancia, y se describió como un niño rodeado de mucho amor y también de travesuras, ya que confesó que de chico hacia rabiar bastante a su mamá, que cada tanto debía correr detrás del pequeño rebelde. “Recuerdo que una vez mis hermanos jugaban en un club y yo fui con mi mamá. Resulta que después mi mamá me estaba buscando por todos lados y yo estaba colgado en la torre de iluminación. Ella me decía `bajate hijo` (risas)”.
Su familia siempre estuvo. Contó que tanto sus papás como su novia María Julia, con quien lleva una relación de tres años, lo visitan muy seguido. Y en los partidos, la familia numerosa del goleador se junta para verlo por televisión y alentar con euforia cada vez que le toca pisar el campo de juego. Riaño contó que todos se pusieron la camiseta del Verdinegro y siempre le están pidiendo indumentaria del club. “Mi familia me manda mensajes después de cada partido. Tengo muchos primos y todos ya me pidieron camisetas (risas)”, comentó el “Caio”, como le dicen sus compañeros de San Martín.
Riaño, el goleador desestresado
Riaño cuartetero
Cordobés de alma. El delantero contó sobre su pasión por el cuarteto y dijo que su grupo favorito es La Barra. Además, destacó a la Mona Jiménez y al Loco Amato.
Golazos para el recuerdo
En su carrera futbolística subrayó dos goles: uno fue jugando para Talleres, cuando le convirtió un golazo de chilena por el Argentino A, y el otro con San Martín, cuando marcó el primero de los dos tantos a Unión de Santa Fe, partido que terminó 3-1 a favor del Verdinegro por la fecha 11 del Torneo Final.
ENTREVISTA
“Con Forestello se renovaron las esperanzas”
Claudio Riaño habló del presente del Verdinegro, de las próximas finales que definen el futuro del plantel y del giro que dio el equipo con Rubén Forestello.
-¿Cómo está el equipo?
-Mucho más tranquilo. Sabemos que tenemos partidos importantes por delante y le daremos la responsabilidad que se merece esto.
-A nivel personal, ¿crees que es tu gran momento?
-Estoy muy contento pero sobre todo por el nivel del equipo. Hace mucho que no convertía y hoy estoy bien. Cuando llegué aprendí mucho de los delanteros, de Caprari y Osorio.
-Estás hace menos de un año y fue Forestello quién confió en vos…
-Facundo Sava también lo hizo en el partido ante Racing, donde convertí un gol, pero se fue ese mismo día. Con Gabriel Perrone alterné mucho y fui al banco. Hace poco pasé de suplente a titular. La verdad que es un proceso de crecimiento y espero seguir por el mismo camino.
-¿Notaste el giro que dio el equipo con Forestello?
-Desde que llegó, se renovaron las esperanzas. Comprometió a los 30 jugadores y creó un buen nivel entre todos, lo que permitió una competencia interna sana. Hizo rendir a chicos que no venían jugando. Es un DT muy motivado.
-Independientemente del futuro de San Martín, ¿te gustaría quedarte?
-Hay que ver como termina todo y qué arreglan con mi representante.