Se suele decir en los comienzos de campeonatos que la falta de juego de algún equipo se debe a que, justamente, a que le falta rodaje. Ni hablar si es el comienzo de un nuevo ciclo. Pero el Barcelona no entra en los parámetros normales del fútbol. Juega a a otra cosa. Y puede darse el lujo de mostrar su mejor cara los primeros 90 minutos de la temporada.
De la mano de Messi, el Barcelona goleó
Para lograr la goleada ante la Real Sociedad mucho tuvo que ver Messi. A los quince minutos ya había metido dos tantos, dejando en claro que no piensa aflojar. Que quiere superarse a sí mismo. Después de que Puyol abriera la cuenta y Gonzalo Castro empatara en el despertar del match, Leo metió el primero trabando y definiendo con un fuerte zurdazo, el segundo con un toquecito con su pierna más hábil. Antes del descanso apareció Pedro para irse a descansar con tres de ventaja.
Con la ventaja, el Barsa se dedicó a contralar el balón y pudo hacer más goles. Golazos de jugada colectiva, en realidad. Mascherano y Puyol estuvieron sólidos en defensa, incluso con la variante que metió el nuevo DT: Tarzán se ubicó por derecha y el Jefecito por izquierda. Sobre el final fue el momento de la vuelta de David Villa, quien emuló a Palermo (con menos gloria, en este caso) regresando de su grave lesión con un gol para decorar el 5-1 y agradecer a todos por el apoyo en ese duro momento.
Fuente: Olé