Todos saben que juega al fútbol y que lo hace muy bien. Pero solo su entorno familiar conoce su pasión por el campo y los animales. El sanjuanino Emanuel Más confiesa que desde chico le gustó estar en contacto con la naturaleza, los caballos y las vacas. Vivió en Media Agua hasta los tres años de edad y de pequeño estuvo rodeado de un ambiente “tranquilo”, como él dice.
Luego marchó hacia la ciudad, sin embargo quedó su abuela en Media Agua por lo que no se despegó del todo de la localidad. Dice que ama el fútbol, pero extraña la tranquilidad de aquellos lugares. “Cuando mi viejo tenia la finca de melones iba a ayudarlo y colocaba los plantines, es algo muy lindo”, dice Ema. Allí también tenían caballos de carreras y nunca de perdía de ver a su papá montar. El futbolista dice que de grande pasó horas andando a caballo y que es una de sus grandes pasiones.
“Me encanta la vida del campo”
Es sanjuanino y el máximo referente del Club Atlético San Martin. En esta nota, habla de su pasión por el campo y además, sobre sus gustos a la hora de vestirse.
Todos sabemos que los futbolistas son muy elegantes y el sanjuanino admite elogiar de vez en cuando a un colega, y más cuando tiene puesto un traje. Asegura también que en su barrio más de una vez se paseó de short y cuero, es decir, sin remera. “Soy uno más, por ahí se me ríen pero me gusta también estar así”.
Muchas facetas distintas en una sola persona. El sanjuanino que brilla en el fútbol, demuestra que también sabe montar un caballo y estar elegante en cualquier circunstancia de la vida.
Sobre gustos
Película: Hombre en llamas
Música: David Guetta
Red Social: Facebook
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Análisis
Por Sebastián Saharrea
Las perlitas de la feria: mala suerte climática, músculo de Orrego, desembarco karinista y algún desorden
Integración regional
Por Miriam Walter
El Paso de Agua Negra, resistiendo al frío: Chile proyecta tenerlo abierto hasta junio y revela dos datos curiosos
Se adelantó el invierno
Por Redacción Tiempo de San Juan
Videos: nevó en San Luis y Córdoba y amanecieron teñidas de blanco
Bomba
Por Pablo Mendoza