Oscar Vargas es el presidente del Centro Tradicionalista Gauchos de 9 de Julio, pero Inés Pastén, la famosa ‘China’, siempre estuvo hombro a hombro con su marido. Desde que se cruzaron hace casi cuatro décadas en el campo profundo de Angaco vienen superando obstáculos y disfrutando logros con el amor y la compresión como sus principales secretos.
Oscar Vargas y la 'China' Pastén: del campo angaquero al corazón de la tradición en 9 de Julio con el amor como testigo
Llevan 39 años juntos y la gran mayoría de ellos siendo parte importante del Centro Tradicionalista Gauchos de 9 de Julio. Tuvieron un hijo y dos nietos, en quienes volcaron los nobles valores de la paisanada.
La China señaló a un tío suyo como el responsable de introducir a Oscar en su camino y de ahí la conexión se volvió inquebrantable. “Yo vivía en El Bosque, en Angaco, y él vivía Guayaupa, en el mismísimo campo. Por intermedio de un tío mío lo conocí y desde ahí que venimos juntos. Lo tuve que sacar de allá porque ya parecía un indio (risas)”, recordó Inés.
Antes de dejar pasar ese capítulo de su particular historia, Oscar metió bocado dentro del entrañable sentido del humor que también comparten: “El tío le dijo ‘metete con el Oscar que es hacendado’ y le escaparon para la bosta (risas)”.
Con el noviazgo afianzado –y el correspondiente visto bueno de la familia de la señorita, que era inevitable en tiempos pasados- decidieron buscar un sitio algo más urbano y terminaron en 9 de Julio.
“Anduvimos un tiempo sin tener donde vivir y después me salió trabajo manejando un camión. Años más tarde tuve la suerte de poder comprar uno propio y empecé a trabajar por mi cuenta. Hoy gracias a Dios ya tengo unos cuantos años trabajando para la Municipalidad y ya estamos más tranquilos”, comentó el presidente de la agrupación nuevejulina.
Su esposa, a quien señalan como la creadora de las sopaipillas más ricas del departamento y sus alrededores, asintió el relato de su compañero y agregó: “También trabajamos mucho tiempo en la cosecha y en todo lo que hacía falta para sumar en la familia. Cuando él ya se estableció con su trabajo del camión, yo me quedé en casa”.
Ambos comparten un hijo, el cual les regaló dos nietos que son ‘repegotes’ de los abuelos. “Me sacan hasta lo que no tengo (risas)”, aseguró la China, mientras el abuelo orgulloso convocaba a Denise (18) y Gabriel (15) a la charla.
“Me gustan mucho las destrezas, principalmente ‘el juego del 8’. Tengo que decir que me cuesta levantarme en la semana para ir a la escuela, pero los domingos pego un salto de la cama para estar en las jineteadas”, confesó nieto.
Su hermana reconoció que lo suyo no son los caballos en sí, pero “me gusta mucho venir para acompañar a mi hermano y mis abuelos. Disfrutamos mucho en familia de estos momentos.