Si se hubiese dedicado al fútbol, tiene toda la percha para haberse parado en el centro de la defensa o del ataque. Pero no, Sergio ‘Chechi’ Maldonado siguió la tradición familiar y hoy es uno de los apadrinadores más reconocido en las jineteadas de San Juan y en otros puntos del país.
'Chechi' Maldonado, el ángel guardián de los jinetes de San Juan y más allá
Tiene 24 años y los últimos siete los ha dedicado a ser apadrinador en las domadas. Aunque, cuando se da la oportunidad, también se prende en los juegos a caballo que hay en las jineteadas
Este último fin de semana prestó sus servicios -100% garantizados dijeron por ahí- en el Festival del Centro Tradicionalista Gauchos de 9 de Julio. Acompañado por su padre, otro grande de esta tarea ecuestre, Chechi hizo caso omiso al frío reinante para velar por la seguridad de los jinetes.
En una amena charla, el joven Maldonado dijo: “Yo apadrino con mi viejo y con mis hermanos. Arranqué cuando tenía unos 16 o 17 años y ahora ya tengo 24”.
“Hay muchas cosas que se ponen en juego dentro del campo. Son muchas cosas las que se tienen que tener en cuenta en los pocos segundos que tenemos para llegar, no estorbar y a su vez hacer bien las cosas ”, añadió el también estudiante de la carrera de Contador Público Nacional.
Su relación con la jineteada fue desde bien temprano, incluso se animó a decir: “Yo llevo toda la vida a caballo. Mi papá siempre nos ha inculcado todo esto”.
“Desde siempre hemos participado en las destrezas, pero hace unos meses dejé de hacerlo porque vendimos uno de los caballos que teníamos para eso”, apuntó Sergio, antes de reconocer que los juegos que más le gustan son “el ‘8’, el Salto del Cuero, el Robo del Poncho”.
En cuanto a los secretos que destaca para cumplir de la manera más eficiente su tarde de apadrinador, el integrante de la Agrupación Martina Chapanay de Santa Lucía explicó: “Para apadrinar lo más importante es tener un buen caballo y mucha destreza. No se rinde examen para ser apadrinador. Acá la teoría no existe, es todo práctica”.
“Para apadrinar tenés que estar con todas las luces. En la falta de reflejo o el segundo de más puedo producirse un error que complica las cosas. Hay que estar muy atento a cada situación ”, añadió quien, a modo de confesión y en complicidad con Silvina ‘Chivi’ Herrara –fotógrafa de la Federación Gaucha Sanjuanina-, a veces extiende un poco más la ‘campereada’ con el jinete a cuesta para obtener una mejor imagen.