Con apenas 30 años, Rodrigo Espínola ya recorrió Canadá, México, Brasil y Chile con su música. Tras años de experiencias, escenarios y composiciones a la distancia, volvió a San Juan para seguir creando desde su lugar en el mundo. Hoy lidera una full band con amigos, da clases en escuelas y dirige un ciclo musical que invita a redescubrir el arte local desde una mirada íntima y nómade.