El próximo miércoles 2 de marzo las aulas volverán a llenarse de vida. No faltarán las paradas de colectivos llenas de guardapolvos blancos o uniformes y las infaltables corridas de los padres, tíos, abuelos o hermanos mayores llevando a cada alumno a su escuela. A diferencia de otras veces, este año tiene la particularidad de la promesa de la presencialidad plena. Parece una locura pensar en ello, pero es un concepto que comenzó a volverse popular en contexto de pandemia.
En este contexto, el rol de los adultos responsables, tanto en casa como en las escuelas, es sumamente importante porque influye directamente en la enseñanza y aprendizaje, por lo que la psicopedagoga sanjuanina Yanina Giménez enumera una serie de pautas a tener en cuenta.
Es importante no olvidar que muchos serán los alumnos de distintos niveles que se encontrarán con la rutina de volver todos los días a la escuela o el establecimiento educativo que corresponda, la totalidad de las horas y con el grupo completo. Pese a que el año pasado en la provincia se cursó durante algunos meses bajo ese formato, por temor o inseguridad algunos padres seguían apostando a la virtualidad, situación que este año no es una opción, por lo que es vital tener en cuenta lo siguiente:
*Enfocarse en bajar la ansiedad: Yanina explica que, como adultos, tantos padres como docentes, es importante evitar adelantarse a los hechos o suponer situaciones. “Debemos evitar transmitir la inseguridad y la incertidumbre a los chicos y enfocarse en acciones positivas”, afirma, recordando que hay chicos que según su edad suelen ser esponjas, absorbiendo todo lo que ven y escuchan a su alrededor.
*Trabajar en acciones concretas: La pandemia ha llevado a que planear a largo plazo sea más difícil. Además, con los aislamientos y las distintas licencias otorgadas estos últimos dos años varias familias han registrado desarreglos en los hábitos que tenían. “Necesitamos volver de a poco a recuperar hábitos que se han ido desdibujado que son fundamentales para la trayectoria escolar. Esto es esencial para arrancar las clases”, afirma la profesional. La escucha activa y acompañar en distintas actividades en tiempo real verdadero son pilares fundamentales al trabajar en acciones concretas.

*Figura del adulto como motor de cambio para aprendizajes saludables: Muchas veces las problemáticas se enfocan en el proceso de aprendizaje que tiene el alumno, pero la licenciada Giménez recuerda que son los adultos quienes deben repensarse sobre prácticas y acciones. “Venimos de dos años de realidades diferentes que nos hicieron modificar nuestras maneras de aprender y relacionarnos. Este año se presenta como un gran desafío, porque noto mucho en adultos el pesar de la pandemia. Incluso hay adultos que quieren volver al 2019, y eso no está bueno. Hay que pensar para adelante, con una nueva realidad. Hay que trabajar en función de esta realidad”.
*Prestar atención a las emociones que van surgiendo: En el alumnado puede haber presencia de ansiedad y de angustia, por lo que la mirada activa de los adultos será primordial para detectar problemáticas y trabajar de manera preventiva. “Si se observan emociones negativas que perduran en el tiempo, pasando marzo, lo ideal es acercarse al colegio, preguntar y asesorarse con los gabinetes y profesionales disponibles”, comenta la profesional.

*Ser flexibles: Yanina afirma que vivimos en épocas de cambio, por lo que la rigidez no es un mecanismo efectivo para el aprendizaje. Similar sucede con la reflexión de la práctica. Si los docentes no reflexionan sobre los métodos de enseñanza, es probable que no puedan brindar las enseñanzas que el alumnado necesita.
*No olvidar al nivel superior y universitario: La presencia activa de los adultos es primordial en la etapa universitaria, sobre todo porque hay chicos saliendo del secundario, viniendo de dos años convulsionados, y se encuentran ante un mundo de cambio, donde están definiendo sus futuros siendo presas fáciles para la ansiedad. Similar podría suceder en aquellos alumnos que durante los dos años de virtualidad lograron acomodar sus vidas a sus trabajos y actividades extras, y ahora, con el regreso de la presencialidad, ven a la educación como un obstáculo. “En este nivel se requiere una mirada y escucha importante, porque estamos hablando de los futuros profesionales”.
Gracias al avance de la vacunación en los distintos grupos se puede proyectar un ciclo lectivo “tranquilo” y estable en comparación a lo que fueron tanto 2020 como 2021, pero no hay que perder de vista que el cambio puede darse en cualquier momento, y como adultos a cargo de la enseñanza, sea en casa como en cada establecimiento educativos tener en cuenta estas pautas y recomendaciones podrían ayudar a que el proceso de aprendizaje sea más ameno y amable.