Con el inicio de clases a la vuelta de la esquina, una de las principales preocupaciones como padres y madres es qué merienda darle a los más pequeños que sean saludables, nutritivas y amigables con la economía doméstica. La buena alimentación es fundamental para el desarrollo de los niños y adolescentes, por lo que pensar en meriendas variadas es fundamental.
Consultada por Tiempo de San Juan, la nutricionista sanjuanina Ana Paola Fernández resaltó que hay tres puntos a tener en cuenta a la hora de pensar en la merienda escolar. Lo primero es la planificación, organización y anticipación. “Es bueno elegir un día para armar las meriendas de la semana y así tener tiempo para hacer otras cosas, y no terminar comprando cualquier alimento a última hora”, detalla.
Como segundo punto la profesional propone incluir a los niños, niñas y adolescentes en la preparación de sus meriendas, ya que genera motivación y de cierta manera les inculca el hábito de la alimentación saludable. El tercer aspecto es descartar los alimentos ultraprocesados, con altos contenidos de azúcares refinados, sales en exceso y demás.
Teniendo en cuenta esto, y pensando en la economía doméstica, la licenciada Fernández propone varias opciones, entre las que se encuentran el yogurt casero. “Hacer yogurt en casa es una manera de economizar, ya que rinde bastante, y además se puede combinar con otros alimentos, aportando valiosos nutrientes”, comenta la nutricionista.
Hacerlo es muy sencillo. Se necesita un litro de leche y un vaso de yogurt natural sin azúcar ni agregados y con probióticos (para mayor seguridad revisar la etiqueta del envase). Para la elaboración, se calienta la leche hasta que tome la temperatura ideal. Para corroborar esto se puede introducir una parte del dedo y aguantar entre unos 5 a 7 segundo sin quemarse. Una vez que se haya calentado, agregar el vaso de yogurt y revolver bien. Si se busca una consistencia más firme, la profesional recomienda agregar de tres a cuatro cucharadas de leche en polvo.
Si la preparación está en una olla, cubrirla de repasadores y colocarla en un lugar oscuro y seco. El horno de la cocina podría ser una buena opción. Lo ideal es dejar reposar el yogurt durante toda la noche. Esta preparación se puede combinar con distintas frutas y granola. Para endulzar, utilizar miel.

Otra sugerencia son los sánguches, ya que son cómodos de llevar y pueden hacerse con cualquier tipo de ingrediente. Estas características sin duda los convierten en una opción ideal para la merienda en las escuelas.
La profesional señala que es fundamental evitar el consumo en abuso de fiambre, por lo que pueden hacerse sánguches combinando verduras de estación con queso y/o huevo, por ejemplo. Las opciones son infinitas, solo hay que revisar lo que se tiene en casa y ser creativos.
Las galletas dulces también son buenas como meriendas, y si se hacen en casa mejor. Ana Paola sugiere utilizar tres simples ingredientes: una banana, avena y, si se quiere, chips de chocolate. Lo único que hay que hacer es pisar la banana, mezclar la pasta con la avena y el chocolate y luego, en una placa para horno, colocar la preparación en pequeñas porciones (como galletas). Hornear y listo.
También puede elegirse una merienda apuntado a lo salado. Puede parecer raro llevar verduras como merienda a la escuela, pero, más que nada para los adolescentes que pasan horas en los establecimientos educativos sin duda es una alternativa más que saludable, nutritiva y llenadora.
Se pueden hacer snacks mezclando harina común con agua, aceite y sal. Se estira la masa bien fina, cortando en cuadrados y hornear. Estas galletas saladas se pueden acompañar de, por ejemplo, bastones de zanahoria y humus de garbanzo.

La hora de la merienda puede ser distinta siguiendo estos fáciles y económicos consejos que brinda la profesional sanjuanina, siempre acompañando con agua, evitando gaseosas o jugos procesados.