Dramática situación en Pocito

Tiene 16 años, 8 hermanos y lucha contra el cáncer: la familia vive la pobreza extrema

Sergio Quiroga, un voluntario que se acercó prestar ayuda, contó cómo pasan los días. Necesitan ayuda.
sábado, 28 de noviembre de 2020 · 12:57

Un informe televisivo advirtió brevemente la dramática situación de la familia Terra. Un niño de 16 años, Pablo, que tiene cáncer de colon, está junto a sus ocho hermanos, la bebé de una hermana y los dos padres sumidos en la pobreza. Tienen una vivienda intolerablemente precaria y ni siquiera pueden tomar agua sin hacer malabares para conseguirla. Ahora, un grupo de amigos solidarios se organizó para construir un espacio digno de habitar. Piden ayuda.

A Sergio Quiroga le vibró el celular una vez más en el día. Uno de los grupos tenía varios mensajes sobre un chico y su familia, sobre algo de la pobreza. Está acostumbrado a recibirlos, integra un grupo para ayudar a la gente de San Juan, dar una mano, simplemente. Sin embargo, quedó impactado al ver una serie de "imágenes no publicables". Llegó a sus manos la información de Pablo Terra, que estaba internado en el Hospìtal Rawson con células cancerígenas devorándole los intestinos. No permaneció impasible. Quiroga contó a Tiempo de San Juan cómo fue llegar al habitáculo ubicado en Pocito. “Nos dio vergüenza pedir permiso para entrar” dijo.

Una vez allí, el padre Terra –un changarín de la construcción- le mostró cómo hacen para conseguir agua. “Ellos van hasta un canal cercano, sacan baldes con agua y los llevan hasta una pileta de lona que tienen en el patio, dejan que el agua repose, sedimente, y eso es lo que toman”, contó apesadumbrado. Adentro de las inestables paredes, vio colchones hechos de colchas dobladas, letrinas, y mugre. “No se puede explicar”, resumió sobre el panorama edilicio. Además, “a mí, según lo que me contó el padre, no tienen ningún plan social, pero sinceramente no sé”.

La situación económica familiar es deplorable. Mantener a nueve niños, la mayoría menores de edad, dos de ellos bebés, es casi imposible. El cáncer de Pablo concentró la atención de los padres y dejaron sus tareas habituales: buscar changas. De acuerdo a lo que dijo Quiroga, el padre y la madre rotaban semanalmente para ir a cuidar al niño de 16 al Rawson. Así se mantuvieron durante los últimos años, hasta ayer jueves cuando Pablo regresó al hogar. “El tema es que el niño tuvo varios malos diagnósticos, pensaron que eran hemorroides, entonces el cáncer está muy avanzado, está en cerca del 80%”, detalló Quiroga.

“Mañana sábado vamos a ir con los del grupo –son 15 hombres- para hacer el contrapiso y ponerle nylon al techo. Más no podemos hacer porque si le ponemos un pie al techo se cae”, contó. “Nosotros pedimos ayuda, sobre todo de pañales y elementos de construcción”, cerró.

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