La histórica parrillada sanjuanina, El Rancho de Pelufo, está involucrada en una polémica con los vecinos de la nueva sede que estrenan. A raíz de una supuesta clausura preventiva, se armó un “tole-tole” entre el local gastronómico y quienes viven en las inmediaciones del local gastronómico.
Polémica por la apertura de una tradicional parrillada en Trinidad
Uno de los vecinos de la zona, afirmó a Tiempo de San Juan que han hecho presentaciones para que los distintos organismos de control aseguren que el local tenga todos los requisitos legales. La preocupación principal de quienes viven alrededor de la nueva sede de El Rancho de Pelufo tiene que ver con la no insonorización del local, además de las chimeneas de la cocina por el humo y el estacionamiento, entre otras cosas. El problema también data de tiempos pasados en los que en ese local hubo boliches y los vecinos se quejaban mucho por los ruidos molestos. "Esto es una zona residencial. Lo único que queremos es poder descansar el fin de semana", afirmó uno de los vecinos afectados.
Por otro lado, El Rancho de Pelufo se despachó por las redes a través de su página de Facebook afirmando que trabajan normalmente cada fin de semana y que cumplen con todas las normas. El comunicado.