El protagonista de esta historia se llama Iker y nació con apenas 26 semanas de gestación. Pesó 555 gr. y días después llegó a bajar a los 425 gr. Pasó más de tres meses internado en el Sanatorio Argentino y hoy, afortunadamente y gracias al milagro de San Expedito -según aseguró su mamá Melisa- lleva una vida normal.
Afirman que un bebé sanjuanino se salvó por un milagro de San Expedito
Melisa comentó a un medio digital que el nacimiento de Iker se anticipó porque "los dolores de cabeza y la suba de presión que yo tenía hacían que mi bebé no creciera dentro de la panza. Todas las semanas me hacía estudios, pero el 18 de abril la Dra. me dijo que ya no lo podíamos dejar un día más dentro de mi panza y que, si tenía una pequeña posibilidad de vivir, era fuera de ella”.
Al nacer era tan pequeñito, que entraba en una mano de su madre. La preocupación por su salud se seguía minuto a minuto. "Aprendimos muchas cosas y como si fuera poco a valorar la vida y a saber que los milagros existen y que con amor, fe y esperanza todo se puede. Hicimos muchas promesas a la Virgen de Lourdes, de Guadalupe y San Expedito. En su honor Iker lleva su nombre, que significa mártir. Además, nosotros decimos que es un milagro porque mi hijo nació el 18 de abril y al día siguiente es el día de San Expedito".