El segundo día de sorteo fue uno de los más extensos, pero hacia la mitad alguien “se puso la 10” y salió a bailar. Se trata de Victorina, una mujer que iba con su nuera con la esperanza de que recibiera una casa en el Barrio Los Nogales y con buena onda como para repartir. Ella fue la heroína que en medio de un descanso de 15 minutos se metió en la pista y se puso a bailar al ritmo de la música que sonaba en los parlantes.
Victorina, la reina de la pista en el segundo día de sorteo
“Yo soy así, me gusta hacer estas cosas locas”, dijo después de su presentación, que el Estadio a pleno aplaudió y hasta acompañó desde sus asientos. Además, su alegría era sobre todo ilusión, ya que esperaba que su nuera y su hijo recibieran una casa en el Barrio Los Nogales, para disfrutar cerca de ella.
Cuando la mujer dejó de bailar muchos se le acercaron y agradecieron por su intervención, ya que ayudó a sacar una sonrisa a los cientos que se encontraban en el lugar, a la espera de las mejores noticias.
Solidaridad pura entre los que esperaban
El ambiente en Estadio Cerrado estaba lejos de ser competitivo, si bien muchos estaban a la espera de salir sorteados en los mismos barrios. En cambio, en las tribunas las familias se mezclaban unas con otras, algunos compartían mates y prácticamente todos charlaban sobre el lugar que habían elegido, las chances que tenían y lo mucho que habían esperado por una oportunidad así.
La buena voluntad entre todos se notaba cada vez que entre los presentes había un ganador. Inmediatamente los gritos de alegría, festejos y aplausos explotaban entre todos. Más claro aún lo tenían los niños: que no paraban de jugar por todos lados, mientras los papás miraban atentos las pantallas.