Con motivo de las próximas elecciones del 4 de diciembre de 2018, donde los abogados elegiremos a los miembros del Consejo de la Magistratura (Organismo Constitucional de Selección de Jueces) y del Jurado de Enjuiciamiento (Organismo Constitucional que juzga la conducta de los Jueces), vinieron a mi mente diversos recuerdos de momentos vividos durante este año 2018, donde participamos en la actividad democrática de nuestra comunidad de Abogados.
El estigma del Foro de Abogados
Así recuerdo las elecciones de los miembros del Directorio del Foro de Abogados, en el mes de Agosto del año en curso, donde se impuso la Lista encabezada por el Dr. Sergio Saffe Peña y que pertenecía a una línea diferente a la que estaba presidiendo el Foro de Abogados, que ejerce el Dr. Marcelo Arancibia. En publicaciones periodísticas (Diario de Cuyo 25-07-2018) se identificaba a dicha lista como afín a un Partido Politico. Esa lista se impuso y gano la Vicepresidencia del Foro de Abogados.
Posteriormente se realizaron las elecciones para los miembros del Consejo de la Magistratura de la Nación donde también se elegían Abogados para ocupar cargos trascendentes en la vida democrática del ámbito judicial Nacional. Se impuso a nivel Nacional la línea que venia apoyada desde “Cambiemos”. Pero en San Juan, el resultado fue distinto, porque ganó un candidato diferente al apoyado por el oficialismo del Foro de Abogados.
En forma concomitante a estas últimas elecciones, se producían Asambleas en al Foro de Abogados para evaluar la transparencia de la gestión de las autoridades, cuyo Balance anual fue aprobado con algunos matices y correcciones. Fueron Asambleas donde se discutían conceptos técnicos de relevancia, aunque al oficialismo que ejercía la Presidencia del Foro de Abogados le molesto el control Institucional de la gestión. La Presidencia del Foro de Abogados ejercida por el Dr. Marcelo Arancibia, intentó pasar por alto el control y aprobar rápidamente el Balance, pero se vio impedido porque los Abogados “diferentes” pedimos tiempo para verificar y realizar un verdadero control, en las cuentas institucionales. Al final el Balance se aprobó por Asamblea y pudo continuarse con la vida de la Institucion.
Todo este ejercicio democrático llevado a cabo durante los momentos señalados, dejó demostrado que efectivamente la vida institucional de los abogados está atravesada y signada por la política. Es innegable que los diversos Abogados que han ejercido como autoridades en el Foro de Abogados, han participado además en la Politica Partidaria. En el Foro de Abogados hemos tenido autoridades vinculadas al Radicalismo, en cargos tales como Ministro de Gobierno, o vinculadas al GEN, en cargos tales como Concejales, o vinculadas al Bloquismo, a través de candidatos que también han sido funcionarios en otros momentos históricos, cuando la Alianza fue Gobierno, o vinculadas a candidatos/as de ACTUAR, que es otra fuerza Politica, o vinculados a Producción y Trabajo. También y no menos cierto es que han participado como candidatos al Foro de Abogados muchos colegas vinculados al Justicialismo, demostrándose con ello que desde todas las fuerzas políticas y partidarias se han aportado candidatos Abogados que ejercen (incluso a la fecha) el carácter de autoridad en el Foro de Abogados.
Sin embargo cada vez que hay elecciones, los candidatos que provienen de algunas fuerzas políticas, se jactan de ser Independientes, aparentemente con la finalidad de diferenciarse y distinguirse de otros candidatos que según ellos no lo serian.
A partir de allí comienza la campaña sucia, donde se estigmatiza a los candidatos y también a quienes los apoyan. La discriminación se apalanca en que los candidatos o allegados pertenecen a alguna agrupación, o que han participado en alguna función, candidatura o militancia de un partido determinado.
Así los que se dicen “independientes” y que no son tales, señalan con sobrada autoridad moral a quienes tienen pertenencia y militancia en una determinada “agrupación”. Hay una marcada descalificación por la identidad, ideología, pensamiento y convicciones; todo ello por pertenecer e identificarse con una ideología política, importando esa conducta de los independientes una franca violación a las garantías de igualdad y libertad de pensamiento consagradas en la Constitución Nacional y especialmente en la ley 23592 (Antidiscriminatoria). El objetivo que se proponen los independientes es la descalificación y discriminación, tratando de denostar al que es diferente, sin saber que las convicciones de los diferentes se llevan con honor y lealtad. En cambio ellos son los independientes, aunque hipócritas porque si tienen ideología, si tienen pertenencia y si tienen militancia política, pero la ocultan.
Ya es tiempo que los independientes se saquen el antifaz. Es momento para que comiencen a blanquear que detrás de todo el armado electoral y de toda candidatura hay una apetencia con interés personal y también representativo sectorial para acceder a un espacio comunitario, al cual tenemos derecho a acceder todos y todas. Porque desde ese espacio todos queremos trabajar con el objetivo de mejorar la vida Institucional de todos los Abogados sin miramientos partidarios.
Cuando he participado en las elecciones, en las Asambleas y demás actividades democráticas de las Instituciones que nuclean a los Abogados, me he sentido al igual que otros colegas amigos, que la verdadera intención que tienen los “independientes” es discriminatoria. No les gusta y les asusta que participemos los “distintos” en las actividades democráticas, pues claro, según su visión e ideología, tales espacios solo están reservados para ellos que son los independientes. Hemos llegado al absurdo de que el Presidente del Foro de Abogados se ha retirado de la reunión del Directorio porque llegó tarde y no le daban su silla (donde estaba sentado el Vicepresidente), constituyendo ese acto una irresponsabilidad Institucional, independientemente de una chiquilinada egocéntrica.
Tengo muchos amigos colegas de todos los colores. Al gordo cuando le digo “gordo” se lo expreso con afecto, ternura y respeto; sin malicia y absolutamente desprovisto de toda actitud descalificatoria. Pues lo respeto más allá de todo por lo que él es, por lo que piensa, aunque tengamos distinta ideología y pertenencia, porque en la calle nuestro trabajo y profesión es la Abogacía.
Espero, con sinceridad lo digo, que en estas elecciones del 4 de diciembre de 2018, donde se eligen los miembros del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento, se respeten las pertenencias, las ideologías y fundamentalmente se respete la calidad del Abogado. Ya es tiempo que maduremos como seres democráticos, y respetemos la ideología política que cada uno tiene, pues así lo pregona la participación democrática, debiéndose respetar el triunfo de aquel que trabajó con sus propias convicciones.