Un accidente, producto de la ansiedad de un alumno por aprobar, casi termina en un hecho mucho más grave en la Escuela Boero. Es que el chico intentó testear si una plaqueta funcionaba, pero terminó tocando la punta de los cables y sufrió una descarga de 220v.
Por testear un circuito para “aprobar”, un chico recibió una descarga eléctrica en la Boero
El padre del adolescente, Fernando Riveros, explicó que fue “un error del chico, porque como era la última oportunidad para aprobar la materia cuando el profesor salió a buscar una lupa para ver bien el circuito él decidió probarla. El problema es que no le dio el largo de los cables y cuando intentó tirar de ellos se le resbalaron las manos y terminó tocando los contactos”.
En ese el cuerpo del chico, de 15 años, cerró el circuito y la corriente pasó entre sus brazos y todo el torso. Fue la rápida actitud de un compañero, que tiró de los cables para sacárselos de las manos, la que salvó al chico de algo peor.
Los alumnos no dijeron nada en su momento al profesor, aunque el chico de cuarto año había sufrido quemaduras en las manos y sentía dolores en ambos brazos. Recién esa noche decidió contarle a sus padres lo que había pasado.
“Primero le pusimos unas cremas, pero después hablamos en la escuela y ellos hicieron el informe del siniestro que nos permitió traerlo al CYMIN”, explicó Riveros. En la clínica el chico fue ingresado, le realizaron un electrocardiograma para descartar problemas en el corazón y también estudios de enzimas para ver si tenía daños en los músculos. Finalmente todo fue descartado y antes del mediodía de este miércoles fue dado de alta.
Leé el comunicado completo del Ministerio de Educación sobre lo que sucedió:
El Ministerio de Educación informa que inició sumario administrativo e investigación ante el incidente sufrido por un alumno de 4 año, 1era división, acontecido en uno de los Talleres de práctica formativa de la escuela EPET N° 1 Ing. Rogelio Boero, en el que un estudiante recibió una descarga eléctrica, en condiciones que se investigan ya que accionó el equipo aparentemente sin autorización, ni supervisión del profesor a cargo.
Que el informe de Seguridad e Higiene determinó que la instalación eléctrica y de protección del Taller se encuentra en perfectas condiciones de acuerdo a la normativa vigente. Que el disyuntor existe pero que no se accionó porque la descarga no fue a tierra.
El estudiante fue asistido por profesionales médicos bajo la cobertura del Estado.