Por Natalia Caballero
Cómo es el tratamiento de Liam, el bebé al que le quemaron los dedos con un secador
El pequeño va dos veces a la semana a kinesiología al hospital Marcial Quiroga. Sus abuelos, trabajadores de finca y de limpieza, pagan los viajes al nosocomio.
Liam nació sano pero a las horas de nacer en la Clínica Mayor le pusieron un secador de pelo dentro de la incubadora. Por el calor intenso, tres de sus deditos se quemaron y tuvieron que amputarles las falanges. A dos años de aquel episodio, el pequeño sigue un tratamiento en el hospital Marcial Quiroga. Los padres de la joven madre de Liam se hacen cargo del pago de los pasajes porque desde el sanatorio no costean nada, según informó la abuela del bebé.
Todos los martes y jueves la madre del niño lleva al pequeño al Marcial Quiroga para que ejercite su manito y pueda moverla lo mejor posible. En un futuro, piensan hacerle injertos y reconstruirle las falanges de los tres dedos que perdió. Es todo un proceso que requiere mucha constancia y a pesar de la corta edad de la mamá de Liam, ella se hace cargo de todo y se levanta bien temprano para llegar lo antes posible al hospital para que atiendan a su pequeño.
La abuela del bebé aseguró que la clínica no pagó ningún gasto del tratamiento de Liam. Es que aunque lo atienden en un centro de salud público, para la humilde familia significa mucho dinero cubrir los gastos del transporte. Uno de los abuelos del pequeño trabaja en una finca y la otra, es empleada doméstica en el centro.
El único gasto que cubrió la Clínica Mayor es un tratamiento en el psicólogo para que la madre de Liam vaya y aprenda a lidiar con el hecho de que a su hijo le faltan tres falanges. "Parece una burla”, dijo la abuela del bebé.
Lo que sucedió
Liam nació el 20 de marzo del 2015 a las 9 AM. "Los médicos que me venían atendiendo decidieron hacerme cesárea porque el 2 de marzo me internaron por una suba de presión. Sacaron a Liam y casi ni me lo mostraron. Me dijeron que el parto había salido bien pero que se llevaban al bebé para tenerlo en observación por las dudas si habían quedado secuelas de la suba de presión. A las 12 seguía sin ver al bebé, estaba sola con la ropa de mi hijo en la pieza”, detalló Florencia, la joven mamá del pequeño.
Los abuelos y la madre del niño recién pudieron verlo a las 17. A esa hora la enfermera los hizo pasar tras pedirle que le compren una mamadera y pañales. Apenas vieron al bebé notaron que tenía vendada la manito derecha. "El doctor Mario Tripolone nos dijo el bebé había nacido con la mano ampollada, que no sabía si había nacido con las ampollas o si le habían salido cuando nació”, contó el abuelo del niño. Ante la negativa de los doctores, la abuela de Liam les exigió a los médicos que le mostraran la mano de Liam. "Ahí le vimos los globitos en los dedos, tenía la manito quemada”, relató el abuelo. Flor recién pudo ver a su hijo ocho horas después de haberlo parido.
A las pocas horas, otro médico le explicó a la familia que a Liam lo habían quemado con un secador de pelo que colocan adentro de las incubadoras cuando se rompen y que le iban a tener que amputar las falanges de tres dedos.
La familia Guevara ha iniciado dos demandas a la Clínica Mayor. Una demanda penal para saber qué pasó y una demanda civil, para que la clínica resarza a Liam por el problema de salud que le han ocasionado. Los abogados Ignacio Sánchez y Federico Rojas son quienes llevan ambas causas.
Ahora, la investigación para saber quién fue el responsable de las quemaduras de Liam, cayó en el Segundo Juzgado Correccional. Será el juez Eduardo Agudo el encargado de resolver el enigma y descubrir quién le quemó los dedos a Liam.
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