//Por Natalia Caballero//
Las historias más emocionantes de sanjuaninos que van a tatuarse
Algunos por moda, otros para marcar el inicio de una nueva etapa en su vida y otros tantos porque simplemente aman tener su cuerpo dibujado con diseños que significan algo importante. Estas son las principales razones por las cuales una persona decide hacerse un tatuaje. No se puede negar que ahora los tatuajes son mucho más comunes que hace un par de años atrás y los sanjuaninos cayeron rendidos ante el deseo de marcar su piel para siempre. En su gran mayoría, optan por diseños coloridos con pájaros y flores, otros se dejan llevar por el blackout, líneas totalmente negras que forman figuras geométricas. Pero muchos otros, deciden hacerse un tatuaje porque algo los marcó para toda la vida y esperan que los trazos de la tinta representen ese momento.
Yamila Alba, una reconocida tatuadora del medio, contó que muchas veces se viven episodios emocionantes en el estudio. Gente que decide dejar atrás una etapa de dolor, transformando cicatrices o recordando hijos que ya no están. Súper emocionada, recordó algunos de estos movilizantes episodios: "Tuve mamás que se hacen palomitas cada año por el año que sobrevivió a su hijo, chicas que tuvieron cáncer y se tapan con los tatuajes las heridas. Familias enteras que vienen a tatuarse, se van y me agradecen”.
Por su parte, Sebastián Lima, otro profesional del arte tatuador, también contó experiencias emocionantes que le tocaron vivir. "Me toco tatuar a una señora y a un señor que hacía unos meses había fallecido su hijo. Su hijo bailaba hip hop y la señora se tatuó la foto de su hijo con unas alas, bailando , Una historia muy triste pero con recuerdos buenos de su hijo", dijo el joven. El otro momento emocionante lo vivió tuvo como protagonista a su mamá. "Una de las clientas más bellas fue mi mamá , ella estaba en contra en un principio con todo el tema de los tatuajes ya que no habían muchos tatuadores acá y tampoco conocía mucho del tema. Tenía miedo a las enfermedades, a las infecciones pero se fue acostumbrado y termino tatuándose conmigo", indicó.
Históricamente los hombres han decorado sus cuerpos con tatuajes, con cicatrices y con elementos como aros, expansores –no como los conocemos ahora-. El tatuaje generalmente tiene una arista más profunda que el simplemente decorar.
Si bien para algunos es parte de no quedarse afuera de una moda, el verdadero tatuador puede enriquecer un pedido vacío. Es que muchas veces los clientes llegan con un diseño sacado de Internet, copiado en serie por miles y miles de personas en el mundo. Para evitar caer en ese fiasco creativo, los tatuadores profesionales tratan de darle su toque personal y gracias a charlas pueden generar un diseño único.
Yami contó cómo es este proceso creativo. "Lo que están pidiendo es lo que ven en las redes. Mucho mándala, mucho blackout, lo que encuentran en Instagram, lo que encuentran en Facebook. Se están haciendo muchas mangas, muchos tatuajes más grandes, se están animando más”, explicó.
Sebastián Lima opinó en la misma sintonía que Yamila: "Últimamente están pidiendo de todo un poco, de a poco van abarcando diferentes diseños. Los nuevitos siempre eligen cosas básicas y no se montan grandes por miedo al dolor”.
Caer en las modas es un arma de doble fila. Un ejemplo claro son los tribales que se usaron a principios del 2000 bajo la cadera en la zona de la espalda. Es muy común que las mujeres de casi 40 años que se animaron a este tatoo lo quieran tapar con otro diseño y esto es lo que suele pasar cuando la persona que se tatúa se deja guiar exclusivamente por lo que se usa.
Yamila dijo que hay dos tipos de clientes, los que van con la fotocopia y los que buscan algo diferente, que esperan que el profesional materialice su idea en un diseño. Con respecto a los primeros, la joven profesional dijo: "Te traen la foto de la persona y quieren exactamente lo mismo. Yo los voy guiando, les digo "esta es mi versión de las cosas, algo parecido pero no lo mismo”. Si a alguien no le gusta, vamos cambiando, pero suelen gustar los dibujos”.
Sebastián contó que aunque él siempre aporta ideas, siempre está el cliente que nadie le puede sacar de la cabeza lo que quiere aunque al diseño lo tenga media población. "Las sugerencias están, siempre aporto ideas de los diseños que traen pero lo mismo hay siempre uno que lo quiere tal cual como los traen”, explicó.
Los tatuadores coinciden que los tatuajes suelen levantarles la autoestima a las personas. Cada vez que salen del estudio, tienen una sonrisa de oreja a oreja y les dura esa sensación durante un par de días. Por eso, generalmente el que arranca con un tatuaje continúan haciéndose más diseños.
En el ambiente de tatuadores sanjuaninos, todos se conocen aunque no sea personalmente todos saben sobre los trabajos de los demás. Para los profesionales esta es una gran ventaja.
En cuanto al desarrollo de la profesión de tatuador, Sebastián dijo: "Es muy lindo, tenés que ser constante y sobre todo leer mucho, estudiar , todo lo que más se pueda para satisfacer al cliente sobre higiene, sobre todo lo que implica tatuar. Esto de tatuar no se logra de un día para el otro, no es ir al centro y comprar una máquina y empezar Al tatuar, a la persona se la cuida mucho”.
Para Yamila, la clave de la profesión es no dejar de aprender nunca. "No quiero dejar de aprender, no perder el amor por esta profesión, quiero tener ganas de tatuar todos los días”, concluyó.
Más datos
A la hora de hacerse un tatuaje, el
profesional tiene que saber si el cliente está tomando algún medicamento. Es
necesario no tomar alcohol, alimentarse bien, para disponerse a una sesión en
la que deben relajarse. Es necesario que presten atención al equipamiento, que
sea todo esterilizado. En lo posible, es mejor concurrir acompañado.