Diversas opiniones ha desatado la construcción de una muralla de tres metros de alto para dividir un barrio de un asentamiento. Lo cierto es que la decisión de los vecinos del barrio Cuesta del Viento de construir una muralla para evitar el paso de los vecinos del asentamiento Progreso, no es nada nuevo y en San Juan hay otros vecinos que optaron por la misma medida, sobre todo, por seguridad.
Otras barreras separatistas
Los habitantes del barrio Campodónico y del Centro Empleados de Comercio, en Santa Lucía, edificaron uno mucho más largo hace al menos 8 años. El muro de ladrillos separa los complejos habitacionales de un terreno baldío, por donde pasaban en forma regular los vecinos de la zona norte del departamento.
Los barrios Campodónico y Centro Empleados de Comercio tienen acceso por Libertador. Los dos están conectados y es justamente la calle que los une en la que se hizo la pared.

Por años, los vecinos del barrio Estado de Israel, ubicado en Estado de Israel antes de Mendoza, en Rawson, tuvieron cerradas las cuadras que daban a un terreno baldío por cuestiones de seguridad. Con el correr de los años en ese terreno se fueron construyendo barrios privados y las calles cerradas se fueron convirtiendo en accesos a dichos consorcios. Hoy en día, sólo queda una pared levantada, que ya no separa el barrio del baldío, sino que divide un barrio del otro.

Otro caso se da en el barrio Parque Residencial, en Rawson. En este caso no es una pared la que impide la normal circulación, sino dos canteros. En el ingreso del barrio, ubicado en Pasaje Rodas, entra Abraham Tapia y Las Cañitas, un cartel advierte que la calle no tiene salida.
Entre los canteros, los vecinos dejaron una pequeña pasada para peatones, bicicletas y motos.
Los vecinos del barrio Parque Residencial aseguran que la calle fue cortada porque en los planos del loteo este espacio figuraba como un loteo. Sin embargo, vecinos de los barrios al este constantemente se quejan porque el pasaje, además de ser la única calle que conecta la calle Abraham Tapia con Las Cañitas, topa en la Escuela Cecilio Ávila, por lo que muchos de los padres que llevan sus hijos a dicha escuela la usaban para cortar camino.
