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domingo 12 de abril de 2026

Arte de exportación

Jorge Talquenca y una vida a puro tango en Europa

Se encontró casualmente con una clase de 2x4 cuando estaba por terminar el secundario y hoy gustosamente ejerciendo de profesor en Viena, como antes lo hiciera en Barcelona. Historión con aroma arrabalero.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Jorge Balmaceda Bucci

La danza -en general- y el tango -en particular- lo eligieron a él y Jorge Talquenca (37) asegura que no va a tener tiempo suficiente para agradecérselo. Con las clases que imparte por estos días este sanjuanino en Viena (Austria), como igual lo hicieras tiempo atrás en Barcelona, se gana la vida, pero también intenta de alguna manera compartir todo lo aprendido y vivido a puro 2x4.

No estaba en sus planes emigrar de su querido San Juan, pero el destino le tenía armado otro paquete para sus días. Sí es verdad que desde pequeño tuvo inquietudes y se vio atrapado por el mundo del baile, pero nunca llegó a imaginar que en una clase de tango que se cruzó por casualidad comenzaría un periplo que hoy lo deposita –muy gratamente- en la ‘Ciudad de la Música’. 
 

"En el último año del colegio secundario (1998) empecé a estudiar folclore en el Instituto de Danzas Iberia, de la mano de Laura y Silvina Sastre. Y la realidad es que fue casi por casualidad que un día me metí en una clase de tango que daba Silvina para alumnos extranjeros que vivían en San Juan y ahí empezó todo. Me fui perfeccionando con distintos maestros, pero la mayor parte del camino creo que fui autodidacta. Nunca perdí mi afán por buscar e investigar y eso me ha hecho evolucionar y me hace ir adelante cada día”, comentó Jorge, quien por estos días disfruta del verano austriaco.

Fue a través de una beca de danza contemporánea que cruzó el Atlántico en 2006 y empezó un perfeccionamiento en Barcelona. La movida le salió también que echó raíces muy rápidamente y hasta el año pasado vivió en la Ciudad Condal. "Trabajé en varias compañías de danza y en el Real Teatro del Liceo, y por supuesto, también dando clases de tango”, compartió Talquenca, quien actualmente reparte su cargada agenda laboral diaria con clases, workshops y performances de tango y clases de yoga.

Jorge, que fechó en 2014 su última visita a la provincia y reconoció que lo que más extraña "es el olor a jarilla”, afirmó que "la profesión de bailarín es muy generosa. Te permite relacionarte con personas muy distintas y conocer lugares hermosos. En mi caso, gracias a mi profesión, he podido conocer toda España, casi toda Europa, Rusia y en octubre vamos a Turquía”. 
 

"Me gustaría poder hablar con mis amigos artistas, no solo bailarines, sino profesionales de todas las ramas del arte, y que me digan que se sienten valorados, que se los mira igual que a cualquier laburante y no como a personas que no tienen nada que hacer y por eso se dedican a bailar, a cantar, a pintar. Sé que en San Juan hay mucho talento que a veces no crece porque en la mayoría de los casos el artista no puede vivir del arte y necesita salir a laburar de lo que sea para generar ingresos. Yo no creo que laboralmente hablando el artista sea distinto del médico ni del arquitecto ni del deportista. Lo veo con los mismos derechos y también con las mismas obligaciones. Como decía el maestro Osvaldo Puggliese:

DATA PERSONAL

Nombre: Jorge Sebastián Talquenca.
Edad: 37 años.
Estudios: 3º año Licenciatura en Ciencias Geológicas en la UNSJ. Prof. De Danza Clásica, Danza Contemporánea, Folclore Argentino, Tango y Yoga.
Ciudad actual de residencia: Viena (Austria).
Hobbies: Paddel, escalada deportiva, montañismo y cualquier actividad al aire libre.
Estado civil: De novio con una chica austrio-checa.
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