Por Viviana Pastor
Pinkanta: harina de algarroba para rescatar las raíces
Usada por los primeros habitantes de esta tierra como alimento básico, hoy las comunidades nativas vuelven a cocinar con esta valiosa semilla para poner en valor su cultura. Por Viviana Pastor.
Maicenitas y pasta flora, realizadas con harina de algarroba, el fruto del algarrobo, son algunos de los productos más originales que se pueden conseguir en la feria agroindustrial que cada mes se realiza en el parque de Mayo. Y si bien se trata de un producto que constituía la base alimentaria de los huarpes en San Juan, había dejado de usarse como base de alimento hace muchos años y sólo se mantenía la producción de patay, que usa el fruto del algarrobo molido pero más grueso.
Estos productos los elaboran las mujeres del grupo Pinkanta, una comunidad huarpe que aglutina a descendientes de San Juan, Mendoza y San Luis. El grupo sanjuanino vende también su producción de harina pura de algarroba en bolsitas de 100 gramos y café de algarroba, como emprendimiento económico, pero que busca rescatar su cultura y tradición.
Las ventajas para la salud son muchas, la algarroba sola incorpora una cantidad de vitaminas y minerales que sólo se podrían obtener sumando muchos otros alimentos.
"El algarrobo ha sido para el pueblo huarpe algo básico y ancestral. No requiere cuidados, nace solo y tiene infinidad de propiedades medicinales, es azúcar natural. Cuando se piensa en lo productivo, la producción de harina de algarroba la pensamos desde la identidad, para rescatar las cosas que hacíamos antes y que se dejaron de hacer porque estamos atravesados por el modelo capitalista que directa o indirectamente deja de lado nuestras raíces”, explicó Franco Gil, miembro del grupo Pinkanta, que significa hermano en lengua de los huarpes.
Aunque la producción de alimentos con esta harina la iniciaron hace tres años, este año la comunidad presentó un proyecto a la Nación para obtener un molino propio y poder hacer la harina en San Juan. Hasta ahora se muele la algarroba en un molino de una comunidad comechingones en Córdoba.
No se puede elaborar esta harina en un molino de trigo común por la contaminación. Es necesario que sólo se muela algarroba para que la harina sea apta para celíacos, por ejemplo.
"Como muchos otros alimentos que nos da la naturaleza, el chañar por ejemplo, que hoy se pierden, esto es parte de la recuperación de nuestra identidad y cultura. El patay es más fuerte y difícil de digerir si no se está acostumbrado, por eso la harina de algarroba hoy la usamos con harina común para saborizar y acostumbrar otros paladares”, dijo Gil.
En el proceso participa toda la familia. Las vainas se recogen, se lavan, se secan y se embolsan. Luego se mandan a Córdoba. Para la comunidad es costoso el traslado y luego el regreso de la harina, por eso necesitan el molino propio, para poder hacer todo el proceso en San Juan. De los últimos 600 kilos de algarroba recolectada les quedaron 400 kilos de harina aproximadamente.
"Materia prima hay mucha, a pesar de la deforestación del algarrobo, usado como leña y madera, es un árbol autóctono y sale solo. Hay mucho en el territorio de las comunidades y de allí se recolecta el fruto, aunque siempre está sujeto a las condiciones climáticas”, explicaron.
La gente, generalmente mayores, que conocen el patay y les gusta, compran los productos gustosos y quedan encantados. Hay otro grupo de gente más joven que no conocen y compran para probar, atraídos por el consumo de lo natural y por los beneficios alimenticios de este producto tan completo.
"Estamos en proceso de valorizar el algarrobo como producto natural, autóctono. La gente debe darle una oportunidad y probarlo para incorporarlo a la dieta como un producto súper sano”, señaló.
Gil trabaja en la Dirección de Pueblo Originarios, dependiente de Agricultura Familiar, donde nació el proyecto como fortalecimiento de la organización en el que trabajan 35 personas.
En San Juan hay 18 comunidades huarpes y 3 diaguitas, de las cuales sólo 5 tienen personería jurídica. Aglutinan unas 600 familias sanjuaninas. Casi todas participan de la Mesa de Gestión Indígena.
Propiedades de la algarroba
La algarroba contiene vitaminas A, B, C y E; minerales como hierro, calcio, potasio, magnesio, fósforo, selenio y zinc, ácidos grasos carotenoides, fibra y proteínas vegetales.
Tiene altos contendidos de antioxidantes que atacan los radicales libres que dañan las células previniendo la aparición de enfermedades degenerativas y el envejecimiento prematuro.
Es rica en fibra por lo que es alimento apto y recomendado para quienes tienen colesterol elevado y colabora en los procesos de metabolización y digestivos del organismo. Es recomendada para casos de diarrea tanto para adultos como para bebés.
A su vez es reconocida por aportar beneficios al sistema respiratorio y una infusión preparada con sus hojas ayuda a aliviar la tos. Y utilizada de manera tópica la algarroba tiene propiedades medicinales para casos de conjuntivitis.
También se las considera un alimento energético ya que contienen un 50 % de azúcar natural.
Tiene alto contenidos de hierro lo que resulta positivo para tratar o prevenir casos de anemia y de calcio para la buena salud de los huesos. Además tiene efecto saciante por lo que disminuye el apetito y resulta favorable para perder peso.
(Fuente: todosalud.com)
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Resolución judicial
Por Redacción Tiempo de San Juan
Un fiscal desestimó la denuncia de un abogado contra un colega sanjuanino por la presunta estafa y venta de dos propiedades
Fútbol
Por Redacción Tiempo de San Juan
San Martín reaccionó a tiempo y lo empató sobre el cierre del primer tiempo con gol de Zuliani
Pronóstico
Por Redacción Tiempo de San Juan
¿Vuelve el frío? Así estará el tiempo este sábado en San Juan
Tragedia en Calingasta
Por Redacción Tiempo de San Juan