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sábado 25 de abril de 2026

DETENCIÓN Y POLÉMICA

Los hechos no contados en el escándalo Rocha-Garcés

Hubo dos mechas que hicieron explotar una simple detención: La provocación no trascendida del dirigente de los viñateros hacia los policías y la desprolijidad con que el Jefe de Tránsito se habría manejado para con sus superiores. Por Gustavo Martínez Puga
Por Redacción Tiempo de San Juan

El escándalo Rocha-Garcés dejó cabos sueltos que aún no terminan de hacer cerrar la historia. El qué pasó verdaderamente, el por qué la policía habría de proceder con vehemencia para con el  dirigente Eduardo Garcés en un episodio muy menor, como fue el operativo de desconcentración de los jóvenes que ascienden a las Sierras Azules, en Zonda, para Semana Santa. Y, como si fuera poco, en ese marco de confusión, la Jefatura de Policía aplicó una dura sanción disciplinaria al Jefe de Tránsito, Diego Rocha, un oficial con buen manejo de los medios y de una gran trayectoria en la fuerza de seguridad pública.
Detrás del escándalo que terminó impactando puertas adentro de la Policía, y calando hondo en la opinión pública, se produjeron hechos que no tomaron estado público y que echan un poco de luz.

LO CONTADO
Por un lado está lo que pasó puntualmente en Zonda, al pie de las Sierras Azules. Lo que dijo a Canal 13 San Juan el presidente de la Federación de Viñateros, Eduardo Garcés, es que él dejó su vehículo estacionado, que caminó unas cinco cuadras, que estaba debajo de un árbol esperando a que su hija y una amiga descendieran del cerro y que un policía le dijo que se debía ir de ese lugar porque obstruía el tránsito. El dirigente dijo oponerse a esa decisión porque no estorbaba a nadie, que necesitaba de la sombra porque tiene cáncer de piel y que la policía procedió violentamente para con él; que lo arrestaron poniéndole esposas y que lo tuvieron 8 horas en la Seccional 14 de Zonda hasta que le dieron la libertad; y que quedó bajo investigación judicial por resistencia a la autoridad.
La jueza Silvina Rosso, del Cuarto Correccional, se limitó a informar que “la única causa judicial que yo tengo es contra el señor Garcés y es por resistencia a la autoridad. El sumario lo tiene la policía y, cuando me llegue, se citará al señor Garcés y ahí veré si se debe citar o no a los policías involucrados en el operativo”.

LO NO  CONTADO
Según fuentes de la investigación policial, el productor agropecuario y militante de la Acción Católica Argentina en los temas de adopción de niños tuvo un comportamiento más agresivo del que cuenta públicamente.
Las fuentes policiales precisaron que Garcés habría maltratado verbalmente a los policías. Cuando llegó a la base de las Sierras Azules tuvo un primer encontronazo cuando, al igual que todos los que fueron a buscar a los caminantes, la policía lo paró y no le permitió seguir con su auto hasta más cerca de donde llegaban los chicos.
Allí el dirigente le habría dicho a los policías las siguientes frases: “Quién sos vos; no sabés con quién te estás metiendo, yo soy funcionario público; le voy a llamar al Adrián –por Cuevas, el ministro de Gobierno-; vos sos un empleado público y yo te pago el sueldo”.
Eso habría enardecido a los policías. Después, el dirigente viñatero habría dejado su vehículo tal como contó; habría caminado en busca de su hija como contó y, cuando lo vieron obstruyendo el tránsito peatonal, habría seguido el enfrentamiento verbal para con los policías, quienes decidieron arrestarlo.
Siempre según la versión policial, fue a partir de ese momento, y ante decenas de celulares filmando la situación, que el dirigente Garcés se habría victimizado. Luego fue esa parte la que tomó estado público.
La verdad de todo esto se conocerá en los próximos días, ya que está bajo investigación judicial y bajo investigación de la Subsecretaría de Control de Gestión, el organismo que supervisa el accionar de los policías.

CASO ROCHA
Por otro lado se desencadenó el escándalo con el Jefe de Tránsito, Diego Rocha. El jefe de Policía, Abel Hernández, informó que la sanción de 15 días de arresto domiciliario que le aplicó no tenía nada que ver con el escandaloso arresto del dirigente Garcés.
Rocha salió públicamente, a través de la radio AM1020, a pedir explicaciones a su superior, Hernández, a quien intimó por la radio que le explicara a él, a sus hijos y a su padre por qué lo había sancionado.
Como era de esperar, el Jefe de Policía no se salió de su libreto y no ventiló oficialmente por qué castigó a Rocha.

LO QUE NO SE CONTÓ
Altas fuentes oficiales precisaron que el castigo de Hernández a Rocha no tuvo una vinculación directa con el operativo policial de Sierras Azules, pero sí fue el desencadenante. Al parecer, el Jefe de Tránsito ya venía acumulando cierto malestar en la Jefatura de Policía porque no se ajustaba a los tiempos que le requerían sus jefes a la hora de rendir cuentas: “Le pedían que trajera los talonarios con las infracciones y pasaban 15 días y no los traía”, informaron fuentes oficiales.
Por otro lado, en el marco del operativo de Sierras Azules, Rocha dijo en radio AM1020 que él no estuvo a cargo de ese operativo, dando a entender que por ese motivo él no tenía que hacer un informe al respecto a sus superiores.
Pero fuentes policiales precisaron que “ahí se equivocó”. Y explicaron que el procedimiento es el siguiente: los dos policías de Tránsito debieron hacer un informe con la detención de Garcés dirigido a Rocha; y éste, como Jefe de Tránsito, debía hacer un informe dirigido a sus superiores de la Central de Policía. Y no lo habría hecho.
Por otro lado, los policías de la Seccional 14 de Zonda debían hacer otro informe a sus jefes y éstos hacer lo mismo para con sus superiores de la Central de Policía a cargo del operativo en Sierras Azules. Lo que sí se hizo.
Por ahora, la escandalosa detención del dirigente viñatero en las Sierras Azules tiene final abierto.

EN EL TOBOGÁN
Diego Rocha es un oficial de la Policía de San Juan que tiene una buena imagen pública. Pero esa buena imagen también la tiene adentro de la Policía de San Juan, donde sus pares lo respetan por su forma de trabajo y por la carrera que está haciendo adentro de la fuerza. Sin embargo, en los últimos meses sus superiores empezaron a notarle ciertos problemas de conducta que no son propios de un jefe de división: dicen que mostró insubordinación para con sus superiores.
Sus primeros pasos fueron en la división Motorizada, donde protagonizó espectaculares arrestos. Luego, a fuerza de estudio y capacitación, ascendió y pasó por distintas divisiones y comisarías hasta llegar a ser Jefe de Tránsito, el cargo que ocupó el actual Jefe de Policía, Hernández, antes de llegar a ser la máxima autoridad de la fuerza.
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