ver más

domingo 26 de abril de 2026

NEGOCIO DESCONTROLADO

¿Mafia de fleteros en la puerta de Hiper?

Un joven denunció que le dieron una paliza y lo amenazaron de muerte cuando se resistió a sacar su camioneta para hacer fletes en el predio del híper. Por Gustavo Martínez Puga
Por Redacción Tiempo de San Juan

Las lesiones y la amenaza de muerte que sufrió un joven de 23 años puso la lupa sobre el descontrol del negocio de los fletes en la vía pública, en particular en las inmediaciones del predio del híper mercado Libertad, donde las reglas y la mejor ubicación para conseguir un cliente se arregla bajo las órdenes del más guapo.
El caso de Darío Alejandro Castillo deja en evidencia esa situación, que es vox populi a la hora de conseguir un flete en ese punto de la Ciudad. Sin embargo, no registra antecedentes policiales: en la Seccional 27 precisaron que el caso de éste muchacho es la única denuncia que tienen en lo que va del año por pelea con o entre los fleteros. Y dicen que no recuerdan que se haya producido otro caso durante el año pasado.
Sin embargo, en la policía sí reconocen cómo son las reglas del juego en las calles Scalabrini Ortíz y en la Sargento Cabral, donde se estacionan siempre las mismas camionetas.
La historia de Castillo comenzó hace algunas semanas atrás, cuando se quedó sin trabajo por el freno del proyecto minero Pascua Lama. Con el dinero de la indemnización que le dio una empresa proveedora del servicio de comidas, el muchacho se compró una camioneta Ford Ranger para empezar a realizar fletes.
Castillo se hizo algunas tarjetas para difundir su número de celular y se fue a dos de los lugares donde más se requiere ese servicio: las inmediaciones del híper mercado Libertad, donde también funciona el Easy y es común que la gente requiera de camionetas para transportar los materiales de construcción; y la feria de la Capital.
“Primero fui y le pedí permiso a este hombre que tenía su camioneta Ford F-100 blanca estacionada sobre la calle Scalabrini Ortiz. Él me dijo que allí no me podía poner porque ahí trabajaba él y su hermano. Como no quería problemas, me fui a estacionar sobre la calle Sargento Cabral. Ahí había dos o tres veteranos que también me echaron, porque me decían que ahí ya no había lugar para nadie más. Medio que no les hice caso y me quedé, de malas ganas”, contó Castillo, el joven oriundo de Rodeo que se vino con su familia a vivir a Capital cuando tenía 10 años.
Luego de ese primer contacto poco grato, el muchacho decidió irse. Pero como le hacía falta el trabajo, y para no provocar, volvió al híper. Esta vez se estacionó en el interior del predio, pensando que así iba a evitar enfrentarse a los fleteros que estaban estacionados en las calles.
Nunca pensó que lo peor estaba por llegar: “De golpe apareció ese hombre de la camioneta Ford. Me empezó a insultar. A decir que ya lo tenía cansado, que más me valía que me fuera. Me insultó de arriba abajo. Como yo le respondí diciéndole que él no era el dueño del lugar, me agarró a las trompadas en la cabeza. Me tiró al piso. Yo nunca lo enfrenté, pero igual me siguió pegando. Y me dijo varias veces que si me volvía a ver por ahí me iba a pegar unos tiros”.
A Castillo no le preocuparon los golpes que recibió, pero sí se asustó con la amenaza de muerte. Entonces decidió ir a realizar la denuncia en la policía para que quedara constancia por si le pasaba algo: “Fui a la Seccional 27, donde me costó que me tomaran la denuncia. Me hicieron mil preguntas y me pusieron muchas trabas. Pero insistí y me la recibieron”, aseguró Castillo.
El muchacho dice que ése hombre de la camioneta blanca, a quien no supo identificar con nombre y apellido, tiene mala fama: “Dicen que le quebró el brazo a un hombre mayor que había ido a realizar fletes. Así me contaron los otros fleteros de la feria”.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar

video
video