ver más

domingo 26 de abril de 2026

Juan Pablo Jofré Romarión

“Mi vida actualmente es el sueño que siempre anhelé”

El bandoneonista sanjuanino, triunfa en New York y forma parte del calendario anual del Mozarteum Argentino Filial San Juan.
Por Redacción Tiempo de San Juan
-¿Cuándo empezó tu relación con la música?
-Mi relación con la música comenzó desde que tengo uso de la razón. Cuando tenía 5 años componía canciones para hacerla rabiar a mi abuela. Hoy compongo música de cámara y sinfónica, y es mi trabajo y mi pasión. Mi primer Bandoneon lo adquirí en Charles Robin en San Juan. Lo cambié por una batería que mis padres habían comprado después de haberse cansado de escucharme tocar la batería con baldes y latas de dulce. En este caso gané por cansancio. Ahora tengo los dos bandoneones de Salvador Catanzaro, corteza de Amorina de Catanzaro. Fueron tiempos difíciles pero lindos al mismo tiempo. Tenía 20 años y con la crisis del corralito había mucha tensión en la sociedad. Yo para colmo decido dejar la universidad y empiezo a tocar el bandoneón. Era un marciano y en contramano. Recuerdo ir en bicicleta al Auditorio a practicar piano y analizar música con Rafael Fernández en plena siesta, con 42 grados de calor y en vacaciones de verano cuando todo el mundo estaba en la pileta.

-¿Qué balance hacés de tu trayectoria?
-Es un balance totalmente positivo después de tanto sacrificio y luchas. Miro para atrás y sinceramente hay veces que no puedo creer todo lo que he hecho en estos últimos 6 años, creo que triplique mis expectativas. Tocar como solista y compositor en los cinco continentes es un sueño hecho realidad. Mi vida actualmente es el sueño que siempre anhelé. Pero como me dijo un gran amigo: “Lo más importante no es solo llegar, sino mantenerlo”.

- ¿Qué objetivos has conseguido y cuáles te quedan por cumplir?
-Tener mi repertorio de composiciones propias y arreglado desde dúo a orquesta sinfónica, pasando por Big Band y cuarteto de cuerdas, es uno. Que Paquito D' Rivera haya grabado una obra mía y el artículo del New York Times fueron también cosas muy importantes en mi carrera. Vivir de la música, y especialmente del bandoneón y la composición, y en Manhattan es algo que no tiene nombre para mí. Mi próximo objetivo es mi próximo disco y mi segundo concierto de bandoneón. También estoy trabajando para abrir mi fundación para ayudar a jóvenes de bajos recursos.

-¿Qué representa para vos formar parte del programa del Mozarteum Argentino Filial San Juan y tocar ante tus comprovincianos?
-Es una satisfacción enorme tocar para una de las entidades más respetables de Sudamérica como el Mozarteum. Volver a San Juan y poder compartir mi música con mi gente es algo muy especial para mí. Por eso propuse y estamos  gestionando otros conciertos gratuitos en zonas rurales de bajos recursos. Es importante tocar en lugares de lujo como ha sido el Lincoln Center o el Auditorio Juan Victoria, pero me quedaría triste sino hago algo también para la gente que no puede acceder a estos lugares. A mí la música me ayudó mucho y me gustaría ayudar con la música.

-¿Qué recuerdos tenés de la infancia, el cole, etc?
-Me crié en el Barrio Parque Rivadavia Norte. Mis recuerdos de la infancia son muy diversos. Tengo muchos recuerdos de ir al dique en bicicleta con amigos, ir de campamento o pasar toda la noche tocando la guitarra y cantando con amigos son cosas muy lindas. Por otro lado, era chico mi padre tenía dos trabajos, uno por el día en una casa de repuestos y otro de noche cuidando autos de en una agencia de autos, entonces a veces íbamos con mi mamá y mi hermana y dormíamos en algún auto para estar con él. Después mi padre vino a New York City a trabajar y no lo vi por dos  años. Eso influyó mucho en la escuela, creo que perdí mucha seguridad conmigo mismo y muchos chicos se abusaban de eso. Lamentablemente la escuela primaria es un recuerdo un poco oscuro. Pero gracias Dios en la escuela de música encontré mi camino y eso ayudó a reforzarme como ser humano. Desde el día que mi profesor Néstor Castillo me dijo que yo tenía un don y aprendía muy rápido a tocar el contrabajo no me paró nadie. Sentí que era bueno haciendo algo y alguien lo valoraba.

-¿Qué tiene San Juan que no tengan otros lugares que has conocido?
-El Auditorio, el Dique de Ullum, las juntadas con amigos y las semitas.

-¿Qué es la música para vos?
-La música es un medio de expresión, de meditación y conexión con el espíritu a través de los sonidos y el tiempo, como me decía mi Nono.

-¿Y el bandoneón?
Yo viví con mi abuela muchos años. Ella escuchaba tango desde las 8 hasta las 23hs. Mi Tata (abuelo paterno) cantaba tangos todo el tiempo y mi Nono (abuelo materno) tocaba el acordeón. Él siempre me decía: el bandoneón es un instrumento muy difícil y cada vez que se refería al bandoneón yo sentía que él hablaba de algo mayor o superior. Recuerdo que cuando toqué “La última curda” para él se puso a llorar de la emoción. Después cuando descubrí a Piazzolla, gracias a un tío, me di cuenta que eso era lo que había estado buscando. El bandoneón expresa mi vida y es el sonido que necesito para sentirme identificado.


DATOS PERSONALES
Nombre completo: Juan Pablo Jofré Romarión
Edad: 30 años.
Estado civil: Soltero.
Hobby: Trotar y cocinar.
Un lugar de San Juan: Auditorio Juan Victoria.
Una frase que te identifique: “Sé el cambio que deseas ver en el mundo” –Gandhi-.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar

video