La nueva vida de los hermanitos a los que les hacían vender droga
Esta es la nueva vida de los tres hermanitos que el 11 de marzo último fueron sorprendidos por la policía con marihuana y una balanza en su casa, a la vista de todos. En ese momento, la nena de 13 años dijo que estaba harta del maltrato al que eran sometidas por parte de su padrastro, quien las habría metido en el mundo del narcotráfico, ya que –según la policía- lo único que les dejaba para subsistencia era la marihuana, lo que obligaba a los hermanitos a comercializarla para poder tener dinero.
Se trata de Juan Eduardo Argüello (39), apodado “Cabezón”, quien tiene más de 10 entradas a la Seccional Sexta por delitos contra la propiedad y por venta de drogas ilegales (ver recuadro). Éste sujeto había armado pareja con la madre de los tres niños, Noelia Narváez Atampiz (29). Ambos están prófugos desde el momento en que estalló el escándalo.
Agüero y Narváez son padres del varoncito de 1 año y 8 meses. Y las dos niñas son hijas de Atampiz con Alberto Domingo Molina Álvarez (31), un albañil que también es pastor de una iglesia evangélica. Según la policía, éste hombre fue echado de la casa por el “Cabezón” Agüero cuando empezó a relacionarse con Noelia Narváez, y se mudó a otra casa cercana en el mismo barrio.
El albañil siempre peleó por tener a sus hijas, pero la justicia le dio la tenencia a la madre biológica, como ocurre en la mayoría de los casos. Pero ahora, cuando los tres niños quedaron desamparados, el juez de Menores Jorge Toro le dio la tenencia al padre.
“Lamentablemente tuvo que pasar todo esto para que se tomaran estas medidas. Ahora los niños se los ve muy contentos porque vuelven con su padre biológico”, informó Viviana Meglioli, a cargo de la Dirección de la Niñez.
Durante todo este tiempo, las dos niñas no pudieron ir a la escuela porque estuvieron en un pequeño hogar de tránsito. Allí se adaptaron socialmente a la convivencia con los otros chicos y a las reglas de ese lugar. Y, según Meglioli, están entusiasmadas con volver a su escuela en cuanto empiecen a vivir de nuevo con su padre.
Pero hay un tema que preocupa en la Dirección de la Niñez: la seguridad de las niñas y de su padre biológico en el futuro, ya que volverán a vivir en la misma casa y en el mismo barrio.
Epígrafe
El lugar. Esta es la casa en la que los tres hermanitos estaban solos, con la droga y una balanza en la mesa. Allí empezarán su nueva vida.
Creen que están en la provincia
Al menos tres divisiones policiales están buscando a los padres de los tres hermanitos que fueron hallados vendiendo droga: la Brigada Sur, la Seccional Sexta y la Policía Federal.
Los investigadores locales realizaron varios allanamientos en distintos domicilios y no pudieron hallarlos. Una de las casas allanadas es la del familiar del “Cabezón” Agüero en la que habían dejado el bebe de 1 año cuando la policía dio con las dos niñas y la droga.
La principal hipótesis de la Policía de San Juan es que Agüero y Narváez se habían ido fuera de la provincia cuando estalló el escándalo. Y creen que luego regresaron. Consideran que “no tienen dónde caer muertos. Es difícil estar en otra provincia sin apoyo y éstos dos no lo tienen”, dicen los investigadores.
Agüero y la droga
Juan Eduardo Agüero tiene fuertes vínculos con la droga, con antecedentes policiales por venta de drogas ilegales y con toda una red familiar de su ex familia vinculada a la comercialización ilegal de estupefacientes.
Su ex mujer, su ex suegra y dos de sus tres hijos (uno de ellos falleció en una pelea con su propio hermano por una mujer y creen que el homicidio ocurrió bajo los efectos de la droga) también cayeron varias veces por delitos contra la propiedad y por comercialización de droga.
Además, la policía vincula a Agüero con la compra-venta de electrodomésticos, zapatillas y otros elementos robados. Creen que los recibe por droga y los reduce por dinero.