La noticia de la elección del papa León XIV generó repercusiones inmediatas en todo el mundo, y San Juan no fue la excepción. En la tarde de este jueves, Monseñor Jorge Lozano se refirió al flamante Sumo Pontífice a través de un mensaje grabado en un video, donde manifestó su alegría y destacó los ejes iniciales de este nuevo pontificado.
Monseñor Jorge Lozano habló sobre el papa León XIV: "Quiere marcar su pontificado, alentándonos a todos a la paz"
El Arzobispo de San Juan dio un mensaje, tras conocer al flamante Sumo Pontífice. “Recemos por él y estemos pendientes de toda su enseñanza y dejémonos conducir”, dijo sobre el estadounidense a través de un video.
“Acabamos de anoticiarnos con alegría de un nuevo Papa. Un Papa que quiere marcar su pontificado, alentándonos a todos a la paz. A la paz en el mundo, a la paz en nuestras familias”, expresó Lozano, haciendo énfasis en el tono conciliador y esperanzador que caracterizó las primeras palabras del pontífice.
El nuevo Papa, de nacionalidad estadounidense, sucederá a Francisco, cuyo legado también fue puesto en valor por Lozano: “Insistente fue en el primer mensaje, reconociendo también toda la tarea del papa Francisco, a quien agradeció mucho su entrega y su alegría”.
En su mensaje, el arzobispo invitó a la comunidad a acompañar con fe el comienzo de esta nueva etapa para la Iglesia Católica: “Recemos por él y estemos pendientes de toda su enseñanza y dejémonos conducir. Demos gracias a Dios porque nos regala un nuevo pastor”.
Cómo se conoció la noticia de León XIV en la Catedral de San Juan
Alrededor de las 14:20 de este jueves llegó el gran momento. El padre Andrés, quien nunca soltó su teléfono, contó entre micrófonos que León XIV es el nuevo máximo representante católico. “Nos ayude a buscar un mundo más unido y en paz”, expresó en rueda de prensa. Para Riveros, el Cónclave eligió a un hombre de mundo y los fieles van a aprender a querer y conocer.
La algarabía del párroco sanjuanino se reflejó en un fuerte abrazo con dos creyentes. Una de ellas fue Laura. Apenas vio la fumata blanca en la televisión, no dudó en arrimarse a la Catedral y esperar desde allí la gran noticia. Emocionada hasta las lágrimas, solamente pidió que León XIV siga la línea de Francisco I.