San Juan se prepara para recibir un acontecimiento religioso que promete convocar a cientos de fieles. Las reliquias de Santa Bernardita Soubirous arribarán a la provincia en el marco de la peregrinación internacional “Lourdes nos visita: un tiempo de gracia y esperanza”.
Las reliquias de Santa Bernardita llegan a San Juan: dos días para vivir Lourdes de cerca
La joven vidente de Lourdes, a quien se le apareció la Virgen en 1858, tendrá un lugar especial en la Catedral. Habrá misas, rosarios y bendiciones para los fieles sanjuaninos.
La visita será el 9 y 10 de marzo en la Catedral San Juan Bautista, donde se desarrollarán celebraciones especiales con momentos de oración y bendición con las reliquias de la santa francesa, una de las figuras más queridas por los devotos de la Virgen.
El cronograma en San Juan
Durante ambas jornadas, las actividades se repetirán:
Lunes 9 de marzo
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18:00: Charla y rezo del Rosario
19:30: Santa Misa y bendición con las reliquias
Martes 10 de marzo
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18:00: Charla y Rosario
19:30: Santa Misa y bendición con las reliquias
La peregrinación ya pasó por Alta Gracia y Córdoba Capital, luego continuó por San Miguel de Tucumán y, tras su paso por San Juan, seguirá rumbo a Mendoza para culminar en Buenos Aires.
La historia de la joven de Lourdes
Marie Bernard Soubirous nació en 1844 en Lourdes, Francia, en el seno de una familia muy humilde. Su salud fue frágil desde pequeña: sufrió cólera y padeció asma crónica durante toda su vida.
El 11 de febrero de 1858, cuando tenía apenas 14 años, aseguró haber visto a una “Señora” vestida de blanco en la gruta de Massabielle. Aquella aparición se repetiría en 17 oportunidades más. Tiempo después, la Virgen reveló su identidad como la Inmaculada Concepción.
A partir de entonces, la joven atravesó interrogatorios y cuestionamientos, pero se mantuvo firme en su testimonio. Con los años ingresó a la congregación de las Hermanas de la Caridad en Nevers, donde vivió hasta su muerte en 1879, a los 35 años. Fue canonizada en 1933 y su cuerpo se conserva en un féretro de cristal en Francia, lugar que recibe peregrinos de todo el mundo.
Para los sanjuaninos, la llegada de sus reliquias no será un hecho más: será la posibilidad de rezar de cerca, pedir, agradecer y renovar la fe bajo la mirada de la Virgen de Lourdes.