La XXXI edición de la Feria Internacional de Artesanías finalizó este lunes en el Costanera Complejo Ferial, en Chimbas, tras varios días marcados por la interrupción de actividades a raíz del viento Zonda y su posterior reprogramación. Si bien el fenómeno climático afectó la asistencia y obligó a suspender la feria durante dos jornadas, desde la organización destacaron que el público volvió a acompañar y que los artesanos lograron buenas ventas en términos generales, aunque todavía resta el balance definitivo de visitantes.
La Feria Internacional de Artesanías cerró con un balance ambiguo: entre el impacto del Zonda y las buenas ventas
Este lunes finalizó la XXXI edición de uno de los eventos más convocantes de la provincia. El análisis sobre lo que dejó este año.
Según explicó Sergio Gil, integrante de la organización, la feria venía registrando “una afluencia de público importante”, pero el paso del Zonda primero y luego el viento sur provocaron una caída en la concurrencia. Sin embargo, señaló que el fin de semana permitió una recuperación: “El sábado y domingo la gente volvió a acompañar la feria, y el lunes también fue bastante concurrido, pese a ser un día de semana y haberse sumado por las suspensiones”.
El impacto del fenómeno climático fue uno de los puntos más sensibles de esta edición. La feria debió suspender su actividad el miércoles y permanecer cerrada el jueves para reparar daños provocados por las ráfagas.
En ese contexto, algunos artesanos que llegaban desde otras provincias manifestaron inicialmente su malestar por la interrupción, aunque luego comprendieron la decisión. “Muchos no conocían la inclemencia del Zonda, pero después entendieron por qué se tomó la medida y agradecieron a la organización”, relató Gil.
En cuanto al desempeño comercial, desde la organización indicaron que, pese a las dificultades, la mayoría de los expositores se mostró conforme. “Varios comentaron que la feria de San Juan les dio oxígeno hasta julio, cuando se realiza la Fiesta del Poncho”, señaló el referente, destacando el rol del evento como espacio clave de comercialización para artesanos de distintas regiones.
Aunque aún no se ha realizado el balance final de asistencia, la evaluación preliminar deja un escenario mixto: una feria atravesada por contingencias climáticas, pero con un cierre sostenido por la recuperación del público y un nivel de ventas que dejó satisfechos a buena parte de los participantes.