Tras el terror y la desesperación que causó la explosión en Rivadavia, la resignación ganó terreno al observar los destrozos que dejó el paso del fuego. Sin embargo, también hubo lugar para el asombro. Es que en medio del caos, cuando todo el mundo acarreaba escombros e intentaba limpiar el desastre, algunos notaron que en medio de la escena una gruta se salvó de los daños y, milagrosamente, resultó impoluta.
Explosión en Rivadavia y ¿un milagro en medio del drama?
Si bien el espacio donde hay varias imágenes religiosas está justo en el frente de uno de los comercios afectados, llama la atención que ni siquiera la onda expansiva haya dejado rastro. Es que a menos de dos metros, la explosión de garrafas no sólo hizo un hueco en la pared, sino que también por allí se extendieron las llamas para consumir todo adentro del almacén.
Sin embargo, la gruta quedó intacta, al igual que el vidrio que protege a la virgen y al Sagrado Corazón de Jesús, entre otras figuras de santos ubicados ahí dentro. Hacia su izquierda y atrás, reinó el desastre y las huellas de las llamas.
El curioso detalle hizo recordar a lo que ocurrió con la explosión del taller de GNC, allá por el 2017, cuando la imagen de una virgen increíblemente sobrevivió al desastre. Tiempo de San Juan logró capturar aquel episodio, en el que la figura de la Medalla Milagrosa resultó -del mismo modo- impoluta, aunque en esa ocasión fue hallada sin ningún tipo de protección.
La explosión del taller en Trinidad sucedió el 3 de mayo de 2017, cuando el techo del sitio voló por los aires como si fuera de papel, rompió los vidrios de varias casas vecinas y del colegio Santo Tomás de Aquino. No obstante, una pequeña imagen de la Virgen permaneció inmutable a la explosión.