Los restos de Lucía Luján Rubiño Montilla ya descansan en paz en el Cementerio de Albardón, comuna donde no salen de su asombro y dolor al ver esta querida familia signada por la tragedia. Es que no es la primera niña que se va en la familia, ya que años atrás falleció una hermanita de Lucía, tras padecer una dura enfermedad.
Albardón, conmocionado por los Rubiño-Montilla, una familia golpeada por las pérdidas
Es así que la inesperada muerte de la joven de 16 años enluta nuevamente no solo a sus padres y hermano sino también a toda la comunidad, donde el matrimonio y sus hijos son conocidos y queridos. La mamá de la adolescente que pereció atropellada en el barrio Profesionales durante la madrugada del domingo en circunstancias que las autoridades intentan esclarecer, es funcionaria de la comuna, de alto perfil también como miembro de la comunidad artística albardonera.
Tanto Lucía como su mamá practicaban danza y solían presentarse en escenarios donde eran valoradas por su especial talento. La joven era estudiante del instituto BM Danzas, desde donde expresaron su tristeza por la inesperada partida. Además, la adolescente era muy querida en el Colegio Integral, donde estaba cursando el quinto año.
Los Rubiño-Montilla son conocidos en el departamento. Mientras que María de Belén Montilla es una referente de la cultura y actual funcionaria del intendente Juan Carlos Abarca, a cargo de la Dirección de Cultura de Albardón, Jorge Rubiño es comerciante y también un vecino que colabora con instituciones de la comuna, tal y como destacaron desde el Club Paso de los Andes, por ejemplo.
Valentina se llamaba la hermana de Lucía. La niña falleció hace 8 años y fue un golpe enorme para la familia. Su mamá, Belén, solía recordarla en sus redes con mucho amor, siempre con múltiples mensajes de apoyo de la gente, por el inmenso dolor que se mantenía con los años.
Belén es también reconocida por su labor como profesora de danzas en el BM Estudio, pasión que compartía con su hija Lucía. Años atrás, la mamá presentó un espectáculo de carácter intimista, llamado Señales, que fue aclamado por los que lo fueron a ver.
La sensibilidad de la mujer generó gran empatía entre quienes la conocían personalmente y quienes no, debido a la pérdida de su primera hija, que estuvo un tiempo largo luchando contra el cáncer. Para este domingo, en su rol de directora de Cultura de Albardón, invitaba a las madres albardoneras a compartir el festejo que había organizado el municipio para agasajarlas en su día, sin sospechar que para esa fecha tan significativa sería marcada nuevamente por la tragedia.