Joe Kent, el máximo responsable de la lucha antiterrorista de Estados Unidos, presentó este martes su renuncia como director del Centro Nacional de Antiterrorismo (NCTC) debido a su firme oposición a la guerra en Irán.
Quién es Joe Kent, el comando que renunció al gobierno de EEUU denunciando la guerra con Irán
Joe Kent, a quien Donald Trump acusó de "débil", es un experimentado ex Boina Verde, fue paramilitar de la CIA, y recibió acusaciones de parte del partido demócrata acusado por tener "posturas extremas". Su esposa murió en un atentado suicida en Siria.
En una carta pública, el funcionario de 45 años instó al presidente Donald Trump a cambiar el rumbo de las operaciones en Medio Oriente, sosteniendo que dicho país no representa una amenaza inminente para la nación, Kent argumentó que la administración fue arrastrada al conflicto por la presión de altos funcionarios israelíes y su lobby en Estados Unidos, quienes habrían utilizado desinformación para engañar al presidente y alejarlo de su plataforma de "Estados Unidos Primero”.
La trayectoria de Kent está profundamente ligada a su servicio militar y a una tragedia personal, ya que es un veterano de las fuerzas especiales y antiguo agente de la CIA cuya esposa, Shannon Kent, murió en un atentado en Siria en 2019.
El militar se forjó en el epicentro de la estrategia de defensa nacional tras los atentados del 11 de septiembre que sacudieron al país. Cuenta además con una base académica sólida en análisis estratégico obtenida en la Universidad de Norwich que complementó con una brillante carrera militar en la élite, formando parte del prestigioso 75º Regimiento Ranger antes de consolidarse durante dos décadas en las Fuerzas Especiales del Ejército, los conocidos 'Boinas Verdes'.
El funcionario abandonó el servicio público en 2019 tras la muerte de su esposa, pero decidió ingresar a la política poco después. En dos ocasiones distintas, en 2021-2022 y 2023-2024, se presentó sin éxito al Congreso.
Su asunción al cargo como director del Centro Nacional Antiterrorista estuvo marcada por una amplia grieta entre los demócratas y republicanos por su extremismo político, que puso en juego la nominación.
En su misiva de renuncia, citó tanto sus 11 misiones en el extranjero como la pérdida de su cónyuge para manifestar que no puede, en conciencia, apoyar el envío de una nueva generación de patriotas a morir en una guerra que no beneficia al pueblo estadounidense ni justifica el costo de sus vidas.
“Es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, sostuvo.
A pesar de ser un seguidor de Trump de larga data, su paso por el gobierno fue polémico desde su confirmación el año pasado, la cual se logró por un estrecho margen en el Senado tras enfrentar críticas por sus vínculos con grupos extremistas y su negativa a retractarse de afirmaciones sobre fraude en las elecciones de 2020.
Tras conocerse su salida, el presidente Trump lo calificó como una persona "muy débil en materia de seguridad" y celebró su partida, asegurando que Irán sí constituye una amenaza reconocida por otros países. No obstante, figuras externas como el comentarista Tucker Carlson elogiaron su valentía, mientras que la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, defendió la autoridad del comandante en jefe para actuar frente a lo que el gobierno considera pruebas sólidas de un ataque inminente por parte de Irán.