Más allá de algunos resultados notables en estas elecciones, como la victoria de Marcelo Orrego en san juan o de Gustavo Poggi en San Luis, el dato de Córdoba se lleva los focos del análisis político.
Martín Llaryora consolida el cordobesismo contra los "pituquitos de Recoleta"
Tras el liderazgo indiscutido de José Manuel de la Sota, y los triunfos electorales de Juan Schiaretti (sin las condiciones de líder del “Gallego”), la irrupción de Martín Llaryora y de Daniel Passerini en la capital cordobesa, vienen a consolidar lo que se llamó “el cordobesismo”.
Este espacio avanza, arrollador, en las elecciones, y la figura de Llaryora promete ser la de un conductor con mucha proyección, por edad y por perfil de gestión.
El cordobesismo, a primera vista, parece ser el peronismo cordobés. La marcha peronista atronó este domingo en los festejos de Passerini.
Este peronismo cordobés, profundamente antikirchnerista tras la guerra de las retenciones en 2008, da señales: en primer lugar, se apronta con características de “partido único”, no legalmente, sino de facto. Este es un fenómeno de varios partidos provinciales, pero en una provincia inmensamente rica y poderosa.
Por otro lado, parece dar de baja prematuramente intenciones de Juan Schiaretti de alianzas con sectores de la política cuyas habas se cuecen en ollas de la Capital Federal. Y Sergio Massa sigue este devenir, pro ahora discursivo, con suma atención.
Llaryora, que viene a consolidar su liderazgo, entre otras cosas, por su discurso fuerte y muy directo, señaló ayer ante la avanzada de dirigentes nacionales que llegaron a la provincia a festejar lo que era una victoria cantada por las consultoras de Juntos por el Cambio: “Las elecciones se ganan hablando con la gente no paseándose por los medios de la Capital Federal, en donde nos agreden, en donde nos mienten y en donde nos difaman”.
Con visible euforia, prosiguió: “Vienen de visita y todos los días te dan clase de gobernabilidad, cualquiera gobierna en el distrito más rico de la Argentina y más subsidiado. Vengan a gobernar en el interior”.
Y remató, ante la ovación de los partidarios: “Basta de que nos venga a explicar qué hacer o cómo hacer los ‘pituquitos’ de Recoleta”.