Pese a la inflación aún muy alta, los salarios depreciados, el creciente desempleo y el aumento desatado de la pobreza y la indigencia, el gobierno de Javier Milei hace una evaluación parcial de su gobierno muy satisfactoria.
Javier Milei está convencido de que un paro de la CGT le conviene
El presidente de la Nación no movería un dedo para desarticular una posible medida de fuerza de la CGT. Cree que el conflicto con los sindicatos lo fortalece.
Esa confianza en la tarea realizada y el optimismo sobre el futuro cercano fue lo que generó total tranquilidad en el presidente y su equipo ante las {ultimas insinuaciones sindicales sobre una medida de fuerza para abril, y posterior movilización el 1 de mayo.
Más que tranquilidad, lo que generó la chance de que la CGT vaya al paro nacional fue confianza. El periodista Marcelo Bonelli citó a una fuente oficial del entorno mileísta que habría señalado: “A nosotros no nos perjudica. En realidad, nos suma. Lo mejor que nos puede pasar es tener a la CGT de enemiga”.
Quiénes más convencidos están del crecimiento del gobierno en el conflicto son dos de las patas de la mesa chica en la que se apoya el gobierno: Santiago Caputo y Karina Milei.
La evaluación de este sector del gobierno concluye en que la CGT está “desvalorizada”, y lo que importa es la sociedad que “está bancando el ajuste”.