Las notas a Alberto Fernández son un capítulo aparte dentro de la tremenda historia de la violencia de género denunciada por su pareja, Fabiola Yáñez.
El País publicó la entrevista a Alberto Fernández, en la que admite "violencia verbal", pero "nunca física"
Después de demorar la publicación de la entrevista por no contar con la palabra de Fabiola Yáñez, el diario español El País publicó la nota con el ex presidente Alberto Fernández, en la que el ex mandatario adelanta parte de su declaración judicial.
El viernes, los periodistas argentinos Martín Sivak y Mar Cenetenera entrevistaron al ex presidente para el diario español El País, único medio al que aceptó darle una nota.
La publicación se esperaba en las primeras horas del sábado en Argentina, pero no se dio. El medio buscó desde entonces la palabra de Fabiola Yañez, para darle la oportunidad de contestar lo que Fernández había declarado, y no incumplir así su línea editorial sobre cuestiones de género. Demorada la nota de El País, el periodista Horacio Verbitsky entrevistó a Alberto, bajo al condición de que la nota en El Cohete a la Luna, el sitio que dirige el autor de Robo para la Corona, saldría luego de que se publique la del medio español. Ante la demora, “El perro” publico el domingo un artículo referenciando la conversación con Fernández, con pocos textuales.
Finalmente, la entrevista con el País fue publicada minutos antes de las 21, hora argentina, del lunes. Incluye datos de la exclusiva que le dio Fabiola Yañez a Infobae, el sábado.
En la publicación, el ex mandatario devela que declarará ante sede judicial, por ejemplo, la admisión e la “violencia verbal, mutua, pero nunca física”.
Fernández además señala estar seguro de que alguien incentivó a su ex pareja a denunciarlo.
“Estoy siendo acusado de algo que no he hecho. No golpeé a Fabiola. Nunca golpeé a una mujer. Estuve 18 años con la madre de mi hijo mayor y 11 años con Vilma Ibarra (exsecretaria Legal y Técnica de su presidencia) y nunca he tenido un episodio de esa naturaleza. He visto las fotografías por los medios, pero no he tenido acceso a la causa aún. Nunca llegaron a mi conocimiento por ningún medio. Lo que voy a hacer es esperar, ir a la justicia y que la justicia resuelva”, dijo. Consultado sobre el ojo morado de Fabiola Yáñez que apareció en las tapas de los diarios del mundo, solo agregó: “Se lo voy a contar al juez”.
En la entrevista posterior con El Cohete a la Luna, habló de una especie de dermatitis, provocada por la aplicación de un cosmético que podría haber causado alergia.
A propósito del “terror psicológico” denunciado por Yáñez, Fernández retrucó: “No conozco la causa y solo sé la causa por su ex abogado [Juan Pablo Fioribello]. Nosotros, como toda pareja, tuvimos discusiones. Algunas más vehementes y otras menos vehementes. Necesito saber de qué está hablando. Con ese criterio yo también podría decir lo mismo”.
La violencia mutua es un elemento recurrente en el discurso del ex presidente: “No sé si la palabra es violencia. Lo que sí digo es que en nuestros años de convivencia hubo momentos en los que sufrí muchas situaciones que me tocaron vivir y no se las quiero atribuir a Fabiola (…) No se llega [a esta instancia] por una denuncia de Fabiola. Se llega porque lo encontraron en un chat y Fabiola primero dice que no quiere promover la acción penal y luego cambia”.
Un dato que complica a Fernández son los chats, donde el admite sentirse “muy mal”, luego de los reproches de su ex esposa por las palizas. “No lo sé, pero no los tengo”, dijo sobre los mensajes. “Los chats con Fabiola desaparecieron. No tengo manera de corroborar cómo es toda esa conversación. Es muy posible que me haya sentido así en ciertas circunstancias porque me sentí sofocado y agobiado”, reconoció.
Los chats son un punto débil en el discurso de Fernández. Cuando los entrevistadores insisten sobre eso, trata de aclarar que la frase “me golpeaste tres días seguidos” es una mentira. “Yo no la golpeé. También sé en qué contexto lo dijo Fabiola. Y por eso mi respuesta: no le digo “perdón porque te golpeé tres días”. Le digo 'me siento mal, pará'”.
¿Fernández no suponía que tras esos mensajes podría venir la denuncia? “Sé en qué situación personal estaba ella y no quiero exponerla públicamente. Para dar respuesta a esa pregunta tendría que contar cosas que no debo contar en los medios. No estoy para alimentar toda la mugre que mediáticamente se está generando. Los recibí a ustedes para decirles a los ojos que no he sido autor de ninguno de esos hechos”, señaló a los periodistas.
El ex presidente habría dejado trascender que habría un interés económico en la denuncia, ya que Fabiola Yáñez no cuenta con ingresos propios. Desde el entorno ex mandatario han estado dando a entender que Yañez había pedido tres millones de dólares para no hacer pública su historia en un documental. Dice Fernández que “ella habló de una oportunidad que tenía y no entendía qué ganaba ella si no hacía la denuncia”. “¿Decime qué gano si no hago la denuncia?”, es la frase que, según Fernández le dijo Yañez. “Todos los ingresos que tengo en España van a una cuenta que está a nombre de los dos y que maneja ella. Son ingresos por la universidad y conferencias. Nunca les hice faltar nada. Nunca pondré en duda mi obligación de acompañar el crecimiento y las necesidades de mis hijos. Nadie me los está demandando”, aclaró el ex mandatario.
Buscando nuevamente en las razones de la denuncia, Fernández agrega a la “incentivación” por parte de alguien, “un aprovechamiento político del Gobierno (de Javier Milei)”.
En otro pasaje de la nota, Fernández se refiere a un posteo de la ex vicepresidenta de su gobierno, Cristina Kirchner. La dirigenta señala que “Alberto Fernández no fue un buen presidente”, pero aclara que eso no es nada al lado de las fotos de la golpiza a Yañez, que “delatan los aspectos más sórdidos y oscuros de la condición humana (…) La misoginia, el machismo y la hipocresía, pilares en los que se asienta la violencia verbal o física contra la mujer, no tienen bandera partidaria y atraviesan a la sociedad en sus estamentos”.
“No comparto la mirada que tiene de mi Gobierno y del que ella también fue parte”, se apura a apuntar Fernández. “Y me sorprenden sus afirmaciones en cuanto a lo que se difunde en los medios cuando ella ha sido víctima de los medios. Y mucho más cuando siempre contó con toda mi solidaridad y apoyo frente al linchamiento mediático que padecía. Reitero que no he sido el autor de ninguna golpiza”.
El presidente Javier Milei también opinó sobre el tema, y aprovechó el caso para cargar contra el doble estándar del "progresismo", espacio en el que Fernández suele reconocer pertenencia.
“Yo no tengo doble estándar. Admito que hay una presunción de culpabilidad mía, la acepto, pero pido que me dejen probar la inocencia”, reclama. En Argentina, al igual que la carga de la prueba no se invierte, tampoco aplica la presunción de culpabilidad, sino la de inocencia, garantías que los sistemas judiciales preservan para los procesados. “Una cosa es la presunción de la culpabilidad y la otra es el linchamiento mediático que lo hace a uno culpable sin posibilidad de defenderse. Son dos cosas distintas”, insiste.