La Cámara de Diputados tratará mañana un proyecto que busca modificar el huso horario en la Argentina. La iniciativa, impulsada por el diputado radical Julio Cobos, propone regresar al huso -4 GMT, lo que implicaría atrasar una hora los relojes respecto del horario vigente.
Diputados debatirán el cambio de hora en Argentina
el proyecto es impulsado por el mendocino Julio Cobos. Apunta a mejorar el uso de la luz solar, ahorrar energía y facilitar el vínculo con los países vecinos.
El objetivo del cambio, según plantea el texto presentado, es optimizar la jornada laboral, disminuir el ausentismo tanto en las escuelas como en los espacios de trabajo, favorecer a los sectores agroindustriales y reducir los costos energéticos. También apunta a una mayor sintonía entre los ritmos biológicos y la luz solar, lo que, de acuerdo al legislador, impactaría positivamente en el rendimiento y el clima laboral.
El exvicepresidente Julio Cobos viene impulsando el proyecto desde hace tiempo. En una de las oportunidades, había explicado sobre la iniciativa: "Argentina se encuentra casi en su totalidad dentro del huso horario de 4 horas al Oeste de Greenwich, solamente la zona cordillerana ingresa en el Huso -5; sin embargo usamos la hora del Huso -3. Además, parte de Brasil, Paraguay, Bolivia, Venezuela y Chile, hoy están en el Huso -4".
El uso horario en Argentina
Cobos remite al huso horario que estuvo en vigencia en el país durante la década de 1920, cuando Argentina funcionaba con -4 GMT. A mediados del siglo XX se implementaron ajustes vinculados al aprovechamiento de la luz diurna, incluyendo el conocido “horario de verano”. En 1969 se estableció de forma estable el actual huso -3 GMT, que se mantiene hasta la actualidad.
La propuesta busca corregir ese desfasaje y respetar el criterio fijado por el Sistema Internacional de Husos Horarios. En su primer artículo, el proyecto establece que la Hora Oficial Argentina debe ubicarse cuatro horas al oeste del meridiano de Greenwich.
Las consecuencias del cambio
Si el Congreso aprueba la medida, se requerirá una adaptación progresiva por parte de la población. Según especialistas, aunque los primeros días podrían generar malestar o desajustes, a mediano plazo el nuevo horario favorecería el ahorro energético, permitiría una mejor adecuación a la luz natural y fortalecería la sincronía con los principales socios comerciales, en especial Brasil.