Parada y abandonada, la obra de la Ruta 40 Sur espera para destrabarse, después de que la empresa mendocina Green la dejara inconclusa a fines de 2019 y se declarara en convocatoria de acreedores. Por estos días tomaron más envión las conversaciones entre el Gobierno local y el nacional para reactivar los trabajos y la opción que lidera la salida del conflicto es relicitar la terminación de esta doble vía entre San Juan y Mendoza. Así lo confirmó el titular de Vialidad Nacional local, Jorge Deiana, a Tiempo de San Juan, quien dijo que el proceso es muy complejo para dar fechas pero que se trabaja contrarreloj en ese camino.
Confirman que la Ruta 40 Sur va rumbo a relicitarse
Fue el gobernador Sergio Uñac quien informó días atrás que la obra va a volver a licitarse. Fue después de que estuvo en contacto con el ministro de Obras nacional, Gabriel Katopodis, hablando exclusivamente de cómo destrabar los trabajos. Es que además de la importancia estratégica en la conectividad vial, hay decenas de puestos de trabajo que quedaron en jaque por el parate.
Si bien estuvo lo más estricto de la cuarentena por la pandemia de por medio, nunca se dejó de trabajar en reactivar esta obra con la nueva conducción de Vialidad Nacional. Deiana dijo que ahora no hay nada resuelto, porque legalmente el panorama es complicado. La decisión política de relicitar está y en un principio no tendría objeciones de la empresa pero hay plata de por medio y hay procesos legales que atender, indicó el funcionario.
Básicamente lo que hay que resolver es la rescisión del contrato de Vialidad Nacional con la firma Green. Para eso, “no hay objeciones legales pero sí hay pasos imprescindibles que concretar, validación de actividades”, remarcó Deiana.
La obra que lleva más de medio año sin continuidad se extiende en dos tramos que suman unos 50 kilómetros, uno entre Tres Esquinas y Cochagual, con 30% de avance; y el otro de Cochagual a Calle 8, que tiene 10%. El parate implica decenas de puestos de trabajo en ascuas: en actividad, ambas obras tenían unos 200 obreros.
Por lo pronto, Vialidad Nacional local avanzó en estos últimos meses en dejar administrativamente preparada la eventual nueva licitación con vistas a que se destrabe lo antes posible.
Esto, porque además de urgir la toma de mano de obra local, los trabajos ya concretados en la ruta se están arruinando con el paso del tiempo. Deiana contó que desde la repartición trabajan en mantener lo ya realizado, en materia de preservar la obra como así también la seguridad de los que usan la ruta, ya que hay varios desvíos y cartelería que quedaron abandonados. “Estamos haciendo cosas pero no resolvemos el total del conflicto”, se lamentó el funcionario nacional.
Deiana se quejó de que esta ruta no se planteó bien en la gestión macrista: “el objetivo de hacer las obras baratas no se cumplió, ni las hizo baratas ni las hizo de ninguna manera, un desastre”, calificó.
La decisión de relicitar no es fácil. Un nuevo llamado implica más dinero y más tiempo en la ejecución, pero esto último es lo que más se intenta ganar, ya que la obra es fundamental en la conexión estratégica interna de los departamentos sureños y en la salida hacia Mendoza. En cuanto a los fondos, Deiana dijo que están porque son de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que fue confirmado recientemente.