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domingo 26 de abril de 2026

INICIATIVA

Flagrancia: piden destruir en el momento las armas secuestradas

Dice que debería hacerse mensualmente, que así "el sistema sería más transparente". Antecedentes.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Horacio Merino, abogado defensor con una extensa trayectoria en el fuero penal, planteó formalmente en dos oportnidades en flagrancia que las armas secuestradas a delincuentes atrapados in fraganti sean destruidas mensualmente, en público y en ese fuero.

"Me parece que así el sistema sería más transparente", comentó el abogado Merino a Tiempo de San Juan. Y trajo a la memoria lo ocurrido en Tribunales: "Hay que recordar que hace algunos años robaron armas del Primer Juzgado de Instrucción. Y antes había pasado lo mismo en otros juzgados. ¿Para qué exponerse a esa situación? Que las destruyan una vez al mes y en público y se terminó el problema",  dice el litigante.

Los planteos del defensor de reos fue ante dos jueces de flagrancia en juicios que defendía a personas que terminaron condenadas por el delito de "tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil".

Uno de los planteos fue ante el juez Carlos Lima, al finalizar el juicio contra Javier Ezequiel Moreno Ochoa y Daniel Alfredo Ochoa. El abogado Merino y el fiscal Adrián Riveros acordaron la pena de 1 año y 2 meses de prisión en suspenso para ambos sujetos.Y el juez Lima avaló ese juicio abreviado.

Javier Ezequiel Moreno y Daniel Ochoa, condenados.

El otro pedido formal del abogado Merino fue ante el juez Eduardo Raed. Merino defendía a Juan Carlos Moreno. También fue un juicio abreviado en donde el defensor acordó con la fiscal Virginia Branca la pena de 1 año de prisión en suspenso. Y el juez Raed avaló el castigo.

Juan Carlos Moreno, condenado.

Al leerse el acta en el que queda plasmada la audiencia, el abogado Merino pidió que las armas sean destruidas en flagrancia.

CÓMO ES

La tenencia de las armas secuestradas por la Policía es un problema más para los jueces.

En flagrancia son numerosos los casos, casi a diario, de personas que son atrapadas y juzgadas por distintos tipos de delitos en el que usan armas. El último fue el de una condena a 1 año de prisión en suspenso para una mujer que la encontraron con un arma en el Casino del departamento Rawson.

En el fuero penal tradicional también es un problema para los jueces el almacenar las armas en los juzgados. Tal como citaba el abogado Merino, ya pasó en al menos dos oportunidades en Tribunales que robaron armas del interior de los juzgados, creando un problema más para los jueces.

En uno de esos casos se dieron cuenta que les habían robado un arma porque la Policía descubrió que la habían usado para cometer otro crimen, siendo que era un arma que debía haber sido destruida.

En el caso de flagrancia, al haber juicio y condena en cuestión de horas de producido el hecho delictivo, la tenencia de las armas es menos complicado para los jueces. La situación es más compleja para el fuero penal tradicional. Por ejemplo, cuando una persona es atrapada cometiendo un delito con un robo, el arma que se le secuestra se debe guardar hasta que la causa sea elevada a juicio porque es una prueba clave. Luego, cuando la causa pasa a la Cámara Penal, el arma debe ser enviada. Y recién tras el juicio el arma secuestrada puede ser enviada a las autoridades para la destrucción.

Todo ese sistema hace que un arma secuestrada en la calle en un delito en el fuero penal tradicional no esté menos de dos años dando vueltas en Tribunales.

Actualmente quien se encarga de destruir las armas es la ANMaC (Agencia Nacional de Materiales Controlados). Antes se llamaba RENAR (Registro Nacional de Armas). A ese institución los jueces debe enviar las armas secuestradas en ilícitos para que sean destruidas.

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