Tenía la edad, los aportes y todo lo necesario para jubilarse como un magistrado del Poder Judicial de San Juan. Pero recién después que la Corte la suspendiera en el cargo, el pasado 20 de febrero, la jueza María Elena Videla inició formalmante los trámites para retirarse con el 82 % móvil de su salario actual.
Tras ser suspendida, jueza inició su jubilación
Si bien la Corte dijo que la suspensión en el cargo de la titular del Séptimo Juzgado Civil era en forma preventiva (argumentó presunta mora y presunto maltrato al personal), mientras se hacía el sumario administrativo, Videla y sus abogados se adelantaron ante la posibilidad de que en el futuro se complique e iniciaron la semana pasada formalmente los trámites de la jubilación.
Según informaron algunos abogados en Tribunales, la suspensión de Videla no incide en el trámite de jubilación. Es decir que el manto de sospecha que tiró la Corte sobre la jueza al suspenderla no es un obstáculo para su jubilación.
La estrategia de Videla y sus abogados se basa en que si la Corte tomó la decisión de suspenderla en el cargo, es muy posible que se avance en el proceso de destitución. Entonces, ante el riesgo de que pierda el cargo, prefieren no correr el riesgo de que también pierda sus ingresos, después de una vida trabajando en Tribunales.
ANTECEDENTES
No es la primera vez que esto ocurre en Tribunales. A fines de los ´90 se vivió una situación similar con quien era el titular del Tercer Juzgado de Instrucción, José Nardi. Cuando la Corte puso la lupa en su juzgado, se conoció que había mora y problemas internos en el juzgado. Justo antes de conocerse el fallo del jury Nardi presentó un certificado médico aduciendo problemas mentales. Eso le permitió una jubilación.
También en el fuero civil hay un antecedente. Fue en el Quinto Juzgado, donde el juez era Ortega. Un fallo por una posesión veinteañal le valió un pedido de jury. Y en ese proceso, el magistrado apareció con un certificado médico argumentando problemas mentales, el cual le permitió jubilarse.
El antecedente negativo es el de la exjueza Lucy Rodríguez, quien estuvo a cargo del Cuarto Juzgado de Instrucción. También la Corte auditó su juzgado, había morosidad y le iniciaron un jury. Mientras se le hacía el juicio político evaluando sus fueros, la exjueza intentó tramitar su jubilación. Pero no le salió a tiempo: perdió el cargo y no se pudo jubilar.