Apenas un par de fotos circularon de aquella cena en el Club Sirio Libanés, el viernes 23 de febrero, donde un puñado de intendentes, legisladores y hasta el gobernador puntano, Alberto Rodríguez Saá, se sentaron a la mesa del anfitrión, Sergio Uñac. Idéntica discreción hubo en el almuerzo del sábado 24 de febrero. Algunas imágenes se filtraron por redes sociales, nada más.
Uñac y las fotos que no serán
El temperamento de los encuentros enmarcados por la Fiesta Nacional del Sol ayuda a entender el subtexto del slogan justicialista que empieza a sonar en algunos foros partidarios: “hay 2019”. Una alusión directa, una arenga autodirigida para no colgar los guantes antes de tiempo en la contienda electoral que encontrará de un lado a Mauricio Macri y del otro, lo que logre armar la oposición.
El subtexto seguramente es mucho más profundo que lo que, a retazos, revelan algunos operadores de estrecha vinculación con el espacio. En principio, el celo en no hacer circular las fotos tiene que ver con la decisión interna de no poner a nadie al frente de la convocatoria. Y, en consecuencia, no subordinar a nadie tampoco. Es por el momento una construcción de diálogo horizontal entre dirigentes que tienen un par de rasgos en común.
El primero y posiblemente el más importante, es que todos tienen responsabilidades de gestión y de representación territorial. Los gobernadores, por supuesto. Los intendentes del conurbano bonaerenses y otras provincias, también. Sobre esa plataforma empezó el cultivo a la espera de los primeros brotes. No hay apuro.
Las reuniones seguirán hacia adelante, con la lógica de construir desde abajo hacia arriba. Según publicó el diario Página 12 el lunes 26 de febrero, el próximo encuentro será en San Luis los días viernes 16 y viernes 17 de marzo. Sin embargo, una alta fuente local relativizó esa confirmación.
“Ha sido una gran reunión no solo por la cantidad, sino por la claridad de los conceptos que hemos expresado. Todos compartimos esto que bien expresó Sergio, el justicialismo se tiene que reconstruir desde abajo hacia arriba”, dijo el intendente de San Rafael, Emir Félix, citado por Página 12. El mendocino había llegado a San Juan luego de que un par de semanas antes lo visitara el senador Rubén Uñac.
El hermano mayor del gobernador también se había encontrado en la víspera con el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, presidente del PJ bonaerense. Fue en la Casa de San Juan en Buenos Aires, donde quedó formalizada la invitación a la Fiesta Nacional del Sol.
“Gracias compañeros gobernadores Sergio Uñac y Alberto Rodríguez Saa y a todos los compañeros intendentes, legisladores y presidentes del PJ provinciales y distritales por la charla acerca de la reconstrucción del peronismo... #Hay2019”, publicó en su cuenta oficial de Facebook el bonaerense, con una galería de selfies que no se dieron a difusión. Si alguien las vio, fue porque sigue los pasos del intendente de Merlo en redes sociales.
Menéndez, Félix, Rodríguez Saá, una decena de intendentes bonaerenses, cordobeses y mendocinos, además de los sanjuaninos, se sumaron a la mesa de diálogo político. También un viejo amigo de los hermanos Uñac: el ex diputado nacional Julián Domínguez, hombre de estrecho vínculo con el Papa Francisco. El dato no pasa inadvertido cuando lo mencionan los operadores.
El domingo 25 de febrero, en el autódromo Eduardo Copello, el bonaerense halagó los atributos del gobernador Uñac e hizo una alegoría que mezcló la celebración sanjuanina con el horizonte político de 2019: “Ojalá que el sol nos ilumine para que podamos encontrar el camino justo de proponerle a la sociedad lo que la sociedad está esperando que nosotros le propongamos".
Bajo perfil, despliegue territorial, desde abajo hacia arriba. Hasta ahí, todos puntos de encuentro sin discordia. Las diferencias aparecen cuando alguno, puertas adentro, empieza a hablar de la necesidad de unir a todo el peronismo. Hay sectores que miran con desencanto esa consigna. Son los que entienden que la construcción no debiera poner su prioridad en lo partidario, porque las urgencias de la ciudadanía están muy alejadas de las trenzas que por ahí entusiasman a los militantes nostálgicos.
El subtexto de Julián Domínguez posiblemente vaya en este sentido, de escuchar el pedido de la gente más que la burbuja de los dirigentes. Nadie podría negarle su ADN peronista. Sin embargo repitió ante todos los micrófonos que se le pusieron por delante en San Juan, aquello de “proponerle a la sociedad lo que la sociedad está esperando que nosotros le propongamos".
Menéndez, claro referente de la renovación, es uno de los armadores de la unidad. En sus publicaciones de Facebook además se ocupa de reflejar periódicamente sus encuentros para tejer el reencuentro peronista con dirigentes aparentemente incompatibles. O que en otro momento lo hubieran sido. Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, por citar dos ejemplos.
¿Cómo encaja entonces la estrategia de unos y otros? Al fin y al cabo, las cosas no parecen tan diferentes, al repasar lo dicho por el presidente del PJ bonaerense al diario Clarín el pasado 6 de enero: “No me imagino a Cristina como candidata en 2019”.
Queda mucho camino por recorrer todavía. Y alguna que otra foto. Pocas nomás.