Juan Carlos Caballero Vidal se transformó en el funcionario de más alto cargo judicial en el país en ser procesado por crímenes de lesa humanidad que habría cometido en la última dictadura cívico militar, cuando era juez penal de primera instancia. Como está excarcelado, por ahora sigue en libertad.
Caballero Vidal, el único excortista del país procesado por lesa humanidad
Fue por el procesamiento de la Justicia Federal. De quedar firmes los delitos, irá al banquillo de los acusados un juicio oral y público, donde se determinará si es o no culpable de integrar un asociación ilícita, participación necesaria en los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos agravados. Esos delitos son por la causa Cevinelli. Y también por la causa Carvajal lo procesaron por no promover la acción penal frente cuando ambos detenidos ilegales se lo pidieron.
Para asegurarse su comparecencia y la eventual costas, también procesaron a Caballero Vidal en 2 millones de pesos.
Héctor Cevinelli fue detenido y torturado, pero logró sobrevivir. Mientras que Ángel José Carvajal no corrió la misma suerte: murió por la tortura que sufrió por parte de los represores en el interior del Servicio Penitenciario Provincial.
El abogado de Cevinelli, Pedro Bayugar, había comentado en el primer mega juicio de lesa humanidad la participación de Caballero Vidal en el aparato represivo. Pero recién en el segundo mega juicio, cuando repitió esa versión, el caso estalló. El Tribunal Oral Federal ordenó enviar su declaración a la Fiscalía Federal General.
Lueg el fiscal Francisco Maldonado imputó siete delitos de lesa humanidad (que no prescriben) a Caballero Vidal, en momentos que era un cortista con 20 años de antigüedad, y lo puso entre las cuerdas. Más tarde el juez Rago Gallo envió a la Cámara de Diputados un pedido para que le sacaran los fueros y así poder indagarlo.
Ante esa situación, Caballero Vidal renunció el 1 de diciembre último para no poner en riesgo una eventual destitución y perder su jubilación de privilegio.
Hasta ese momento Caballero Vidal era el hombre fuerte del Poder Judicial de San Juan, referente en el fuero penal.
No hay antecedentes en el país de un cortista imputado por lesa humanidad. Menos aún de un excortista procesado por delitos de lesa humanidad. Los cargos más altos imputados por esos crímenes habían sido de camaristas federales de Mendoza.