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domingo 26 de abril de 2026

ANÁLISIS

Después del mundial, todo tibio

Todos decían que había que pasar lo de Brasil para que comience la campaña, pero parece que no. Lo que había para hacer ya se hizo, y para lo otro falta un tranco. Oficialismo y oposición, lo mismo. Por Sebastián Saharrea
Por Redacción Tiempo de San Juan

Mientras se aguarda a la temible Suiza, el almanaque electoral indica que debería estar siendo la hora de activar los motores políticos. Lo decían todos en la previa, y si los helvéticos derrotan a los de Sabella, ya se habrá terminado el mundial para nosotros. Y si no, será a más tardar en dos semanas más. Aún así, pese a todos los anticipos de que la campaña comenzará inmediatamente después de la final, nada hace pensar que se ingrese en terreno de definiciones. Ni por el lado del oficialismo, ni por el de la oposición.
Por este último campamento, si por un minuto se hiciera el esfuerzo de suponer que es uno sólo para considerar a “la” oposición como todo lo que no está contenido dentro del gobierno, el frío aparece como fenómeno climático a nivel nacional, y entibia todo lo que en San Juan aparecía ya bien calentito y a punto de ebullición.
Antes que la pelota comenzara a rodar, había en San Juan un mapa bastante claro: Basualdo bien inclinado a aterrizar en la pista de Massa, el FAUnen armándose en la provincia luego del triunfo de Domínguez en la UCR y la proximidad de Dignidad Ciudadana, el PRO de Cáceres más bien sólo pero esperando novedades. Pero con la pelota rodando, y como proyección hacia al menos lo que queda del año, ese mapa ha comenzado a hacer agua en tanques de hielo.
En concreto, lo que ocurre es que nadie en la oposición tiene ganas de jugar a perdedor, y no está claro a nivel nacional cómo saldrán las cosas y por lo tanto cómo influenciará a las provincias como San Juan. Venía fusta bajo el brazo el hombre de Tigre, pero parece haberse estancado en las últimas semanas y ya la sensación no es la misma que entonces, como el señalado para juntar voluntades en contra de los K.
Eso hizo que los que lo comenzaron a seguir de arranque, comenzaran ahora a correrle el cuerpo ante el surgimiento de esas dudas. El que más impacta en San Juan es el caso de los puntanos Rodríguez Sáa, que habían llegado a la provincia acompañando el desembarco de Massa, pero que luego se aminaron no sólo a sacarse una foto con Macri y el sanjuanino Cáceres, sino también a difundirla. Nada es ingenuo: no fue un fotógrafo que justo pasó por la esquina y los encontró almorzando en una parrillada.
Eso hizo que el Adolfo arrastrara con sus dudas a Roberto Basualdo, el senador sanjuanino que sigue sin pronunciar palabra oficial pero que admite gestualidad de los suyos en favor del hombre de Tigre. Pero él mismo comenzó a bajar el tono sobre aquello que en un momento se dio por descartado, su apoyo a Massa. Tomó distancia y optó por un moderado wait and see, como le llaman los norteamericanos a sentarse a esperar.
Este asunto no tiene pinta de aclararse de aquí a que termine el mundial, ni siquiera cuando termine el año. Se impone entonces un juego de truco: repleto de señales, de palabras engoladas, muchas estrategia pero con poca acción. ¿Cuándo se sabrá en los hechos si Massa es o no es caballo del comisario como para que la tropa provincial se decida a poner la cara? Improbable que sea este año.
Ante este nuevo dilema se impone otra pregunta: ¿tiene margen Roberto Basualdo para volver al radar de Macri? A suponer por las palabras del propio jefe de gobierno porteño cuando vino a San Juan, que lo tildó de peronista como si fuera un insulto y lo remató como “parte del pasado”, parecería que no. Pero la política y la vida misma dan tantas vueltas, que nada de eso resultaría extraño. Es más, podría ser perfectamente recibido con los brazos abiertos: para Macri-Cáceres, la presencia de Basualdo implica saltar a jugar en otra liga en San Juan, con chances de triunfo surtidas.
Del lado del FAUnen también comenzaron a abrirse algunas grietas en lo que estaba ya bien cerradito. Es el caso de Dignidad Ciudadana, que había anticipado su diálogo con el frente, pero ahora redefinió su apoyo sólo a la Cruzada y a la UCR y su lejanía con Pino Solanas y el Socialismo. Como no se puede entrar en un frente de manera selectiva, nuevamente tibio. Y no es un dato menor: Dignidad por afuera le arrastra cinco puntos a cualquiera.
Del lado del oficialismo también habrá un mundial calmo, y pocas cosas que alteren la situación de aquí hasta fin de año: todo lo que sentían que tenían que hacer, ya lo hicieron antes de que comenzara a rodar la pelota.
Lo primero fue la aparición del secretario general de la Gobernación, Walter Lima, señalando el 21 de marzo en Paren las Rotativas (Canal 5 Telesol los viernes a las 23) que “el gobernador se merece un periodo más”. A esa fecha habrá que marcarla en el almanaque con resaltador porque cambió el tablero político de un solo guantazo. A partir de ese día cambió buena parte de los enviones previos, ya con el jefe en la pista, y el ambiente oficialista por completo modificó sus pretensiones, al menos de la boca para afuera.
Fue la voz de un funcionario, no la del gobernador. Pero funcionó a la perfección para conocer cómo piensa y qué expectativas tiene el jefe. Por lo tanto, los que ya había salido a marcar la cancha bajaron el ritmo y no volverán a levantarlo hasta tener un panorama más completo: si lo de Gioja va en serio o no.
Mientras, el propio Gioja va ganando tiempo para evaluar cómo será su propio juego a nivel nacional. Pero para eso hace falta que pase el tiempo, no precisamente el mundialista que se cuenta por horas. Hay qué ver cómo se mueve la aceptación de CFK, que con el tema de los buitres parece haber repuntado algo y parece haber encontrado un tema de gestión que le sienta bien. Pero claro, falta mucho para la bandera a cuadros y cualquier presunción será apenas temporal.
No es lo mismo que CFK llegue bien perfilada al año que viene, aunque ella no será candidata. De eso dependerá qué oxígeno le darán a los candidatos que más la representan –Urribarri, Rossi, Randazzo- o qué chances tiene Daniel Scioli de recibir el aval presidencial. No será esa una decisión inocua para San Juan, mucho menos para Gioja.
Cristina y el sanjuanino mantienen la buena relación política y las buenas vibraciones, aunque apareció el senador Ruperto Godoy –seguramente con el visado desde la Rosada- a desafiar el territorio. Puede ser un juego que enriquezca a todos en una interna abierta, como puede salir alguien abollado. Dependerá de muchas cosas, entre ellas el pulso de las máximas figuras.
Por eso hubo para Godoy un gesto que pasó fuera de los flashes pero que llegó donde en San Juan querían que fuera: en el armado de listas del PJ local, al senador le arrancaron un par de peldaños, señal de alerta.
Todo sucedió lejos de Brasil y antes que la pelota comenzara a rodar. Para nuevos golpes de campaña habrá que esperar un tiempo. Si es que no se entiende por eso –campaña dura- a ponerse la camiseta ante las cámaras de TV en algún estadio del mundial.


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