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martes 28 de abril de 2026

ANÁLISIS

El juego de los departamentos, vital para la interna

Conti e Ibarra fueron intendentes y apuestan a reverdecer laureles en sus distritos. Cáceres no puede fallar en Capital y Martín en Rivadavia y Santa Lucía. Otros dirigentes que juegan sin jugar, oficialistas y opositores. La otra elección: cada cacique tiene su clásico. Por Sebastián Saharrea
Por Redacción Tiempo de San Juan

Se recuerda especialmente entre el 2003 y el 2007 un duelo de espadas entre los dos intendentes de los departamentos con más habitantes de San Juan. Enrique Conti -bloquista de Capital- y Mauricio Ibarra –peronista de Rawson- libraban batallas cotidianas por los fondos provinciales de coparticipación, con la daga siempre clavada del primero al segundo bajo supuesto pecado de preferencia de Gioja hacia su pollo de entonces, el rawsino que pintaba fuerte entre los coroneles oficialistas.
En ese poco tiempo que pasó hasta ahora ocurrieron demasiadas vueltas de campana, sorpresas que la vida –y en especial, la política de estos tiempos- tiene guardadas: Ibarra dejó de ser el caballo del comisario y se pasó a la oposición y junto a su adversario de entonces libran ahora una pulseada bifronte de amigos-enemigos: en el mismo espacio opositor, pero en medio de una interna que dejará al menos a uno de ellos –o a los dos- en la banquina.
Para ellos, para sus compañeros de interna y para el oficialismo también, será crucial el conteo de los porotos en los departamentos, patrias chicas donde los taitas de esos pagos deberán sacar lustre a las medallas tanto sea por su propia subsistencia como para seguir acomodados como jefes de sus distritos.
Conti fue jefe comunal capitalino durante 4 años y espera una buena elección allí como pasaporte a la esperanza de ganar la interna opositora. El bloquista tiene allí el núcleo duro de su electorado: en el consolidado urbano habita el mayor bloque del voto opositor áspero, el implacable, hacia el que ha apuntado sus cañones. En Capital también se registra el menor índice de voto movilizado, en el que suelen pesar las estructuras partidarias como las del PJ.
Hay otra razón de relevancia como para que Conti aspire a un voto contundente en su favor en Capital: su compañero de fórmula, Rodolfo Colombo, jefe de un partido vecinalista del distrito (Actuar), ex y seguramente futuro candidato a intendente capitalino. Colombo pone en juego en este turno nada menos que su condición de referente capitalino, pase lo que pase con el resto, gano o no gane la interna. Un cuadro que no admite un tropezón en esa cuenta.
Pero ojo que en Capital también tendrá que competir con otras expresiones opositoras, dentro de su mismo frente, que también apuntan a una cosecha gruesa en ese mismo electorado. Por caso, el macrista Eduardo Cáceres, quien en el último turno electoral bordeó el 20% como candidato a intendente y ahora sueña con repetir esos niveles para no perder pisada en la compulsa con sus socios opositores. Para él, también, un mal resultado en el distrito que lo vio nacer sería una sepultura política. Y Mauricio Ibarra lleva como compañero de lista a oro dirigente identificado con la Capital: Wbaldino Acosta, quien lleva en sus espaldas la responsabilidad de no desentonar en un distrito clave.
Y atención que hasta acá no entró bajo análisis la perfomance del oficialismo en el distrito capitalino, cuestión nada menor. Porque además de ser la patria chica del intendente Marcelo Lima –un aspirante para dar el gran salto- también es territorio de decenas de punteros barriales que se juegan el pellejo y el ranking en las preferencias oficialistas. Saldrán también a jugar fuerte, a achicar el margen de la oposición y, de paso, a sacar de la cancha a varias de sus figuras.
Rawson es el departamento con más votantes de San Juan y donde levantará el telón el otro mano a mano en el espacio opositor. Allí fue intendente Mauricio Ibarra durante 6 años, hasta que se fue al Congreso y luego puso rodilla en tierra –en realidad, su sucesor, Gustavo Rojas- ante Juan Carlos Gioja. Pero Ibarra ha redireccionado la campaña hacia su perfil ejecutivo en la gestión, y busca notoriamente un resultado reivindicatorio en su patria chica.
Se descuenta que deberá ganar irremediablemente en la pulseada ante sus colegas de la interna de Basualdo, y luego empiezan a jugar los matices. El primero será lo que marque la diferencia de él sobre el resto en Rawson, asunto peliagudo porque de ese factor depende si el rawsino consigue descontar lo que seguramente perderá en otros distritos que le son menos favorables. Y el otro es considerar hasta donde podrá avanzar frente a quien ejerce el dominio político departamento, el intendente Gioja, quien no figura en ninguna lista pero también tendrá aspiraciones de encontrarse bien arriba entre los que arrimen mayor caudal electoral al Frente para la Victoria. Doble enigma rawsino que probablemente explique lo que pasará en todo el tapiz provincial.
Luego hay que pasar al resto de los departamentos del Gran San Juan, donde debe pisar fuerte entre la oposición el candidato basualdista. Es que Fabián Martín fue concejal en Rivadavia, ex candidato a intendente de ese distrito y  tiene allí depositadas sus expectativas electorales a futuro. Un futuro que no existirá sin un buen resultado en sus pagos, aunque la interna que armó su jefe no le entregue una sonrisa. ¿Sería demasiado pedirle un triunfo en Rivadavia? Al menos en el territorio opositor, de ninguna manera. Más aún, casi su obligación es ganar, en medio de un escenario rivadaviense en que ninguno de sus compañeros opositores logró armar gran cosa y en el que sólo el PRO de Cáceres pudo enhebrar a dirigentes de peso departamental que también se estarán jugando el pellejo (Kenny, Miadoski).
Y aparece Santa Lucía, un departamento aparentemente despojado de interés espacial por alguno de los contendientes en el ring de la interna basualdista. Pero sólo aparentemente. Porque el intendente Marcelo Orrego, de escasísimas apariciones en campaña y en tren de cuidarse para futuras citas electorales, estará también exponiendo su corona.
No podrá disimular el jefe comunal su pertenencia a Producción y Trabajo, y tampoco que no le debiera resultar indiferente que gane cualquiera. Mucho menos en su distrito, donde bien o mal tendrá que mostrar autoridad al menos en el casillero opositor. Y mucho menos teniendo en cuenta que el candidato del partido basualdista, Fabián Martín, es su colaborador. Y menos que menos con otro dato políticamente relevante: hace dos años dio el batacazo en una elección en la que tenía todo cuesta arriba y aún así derrotó al aspirante oficialista.
En este turno no sólo debe imponerse en el terreno de la oposición sino también en la general, al menos para empardar aquella conquista departamental y quedar consagrado como referente alternativo de jerarquía provincial. En un contexto donde el PJ intentará morderle la yugular haciendo desembarcar a varios de los suyos mejor posicionados (Andino, Molina). Cuádruple motivo para Orrego para encontrarlo involucrado, entonces, tanto en el triunfo como en la derrota.
En Chimbas, el optimismo corre por cuenta del armado de Enrique Conti, donde aseguran haber captado a la dirigencia barrial que se jacta de marcar la diferencia. Habrá que ver. Y luego aparecen los departamentos más alejados, en el que también se juegan sus clásicos. Los que merecen mayores análisis son Caucete y Jáchal. En el Este, pone en juego el cinturón un capanga de otros años con intenciones de volver: Emilio Mendoza apuesta a su propia secretaria como número dos de la lista de Conti, y el cuadro no admite otro resultado que el triunfo en la interna basualdista. Cualquier otra cosa podría equivaler a la desaparición política del caudillo caucetero. Y en Jáchal hay concejales opositores jugando en la estructura de Conti, por lo que también en el campamento del bloquista descuentan un triunfo allí.
Igual que en Valle Fértil, donde recibieron el apoyo del ex intendente Carrizo, y en Calingasta, donde juegan con el hermano del ex intendente Ibaceta. Ni hablar de Iglesia, donde el intendente Mauro Marinero, de muy buenas migas con el oficialismo e involucrado en el acuerdo Bloquismo-PJ, tiene a Conti como asesor. Albardón y Sarmiento aparecen más repartidos, siempre en el cálculo de los aspirantes opositores que pelean por quedarse con el triunfo en esta interna y por consecuencia con buenas chances de llegar al Congreso. Y Pocito, un departamento de influencia creciente en el peso provincial y que parece inclinado hacia Mauricio Ibarra entre los opositores, como consecuencia de la influencia de la gestión en Rawson y siempre con la marca pegajosa de los límites que le imponga el intendente Aballay y el vice Sergio Uñac.
Pese al puñado de candidatos que se muestra, habrá mucha más gente jugándose el futuro, en especial en los departamentos. Desde allí saldrán las conclusiones cuando se empiecen a contar los porotos calle por calle.

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