Canal 13 San Juan
Un ex ministro de Piñera puede suceder a Zaldívar en la embajada chilena
El 27 de febrero pasado la muerte del embajador chileno Adolfo Zaldívar Larraín estremeció San Juan por una doble razón: una afectiva y otra política. El diplomático supo estrechar lazos con la provincia hasta el punto de montar una mula y recorrer la cordillera por la ruta sanmartiniana. Pero al mismo tiempo, la partida del político trasandino se llevó un interlocutor importante en materia de integración. La pregunta obligada de este lado de Agua Negra es quién ocupará ese lugar.
Allí radica el interés por conocer la decisión del presidente Sebastián Piñera, aunque no hayan pasado dos meses del fallecimiento de Zaldívar. En medio de un fuerte hermetismo, en los pasillos del gobierno chileno ya comenzó a circular un nombre con amplias posibilidades: Teodoro Ribera Neumann.
Se trata del ex ministro de Justicia de Piñera, que renunció al cargo en diciembre del año pasado, salpicado por un escándalo. Cayó bajo sospecha en una investigación por irregularidades cometidas en 2010 en la Comisión Nacional de Acreditación (ver aparte).
El ex funcionario es doctor en Derecho, oriundo de Temuco, en el sur del país vecino. Su carrera política resulta policromática. Se remonta a la dictadura de Augusto Pinochet, cuando trabajó como asesor del entonces ministro del Interior, Ricardo García, en 1986. A posteriori se incorporó a la embajada chilena en Alemania. En democracia, fue diputado entre 1990 y 1998, por el partido Renovación Nacional.
En su currículum cuenta además con haber integrado el Directorio de Televisión Nacional de Chile, designado por el presidente Ricardo Lagos con acuerdo parlamentario y haber sido miembro del Consejo Asesor de Política Exterior en el mandato de Michelle Bachelet. También fue rector de la Universidad Autónoma de Chile hasta que asumió al frente del Ministerio de Justicia en 2011.
La versión que ubica a Ribera como un posible sucesor de Zaldívar llegó a Tiempo de San Juan de parte un chileno con llegada al gobierno piñerista. Otra fuente, sanjuanina, coincidió en señalar al ex ministro de Justicia como el hombre del que todos hablan cada vez que se menciona la embajada vacante. Pero es eso solamente, un rumor.
En el plano de las especulaciones, tampoco descartó la fuente local que Piñera opte por dejar acéfala la sede diplomática, atento a que en noviembre habrá elecciones nuevamente. Serán meses de poco margen de acción, según calculan.
No sería una alternativa desagradable, vista desde San Juan, porque quedó a cargo del funcionamiento de la embajada la segunda autoridad, Juan Manuel Pino Vázquez, un viejo conocido de José Luis Gioja y sus funcionarios.
Pino Vázquez era vicecónsul de Chile en Mendoza en 2003, cuando le tocó asumir la primera gobernación al Frente para la Victoria y desde entonces hubo un fluido contacto con él. Lo consideran un conocedor de las necesidades cuyanas y un hombre comprometido con la integración.
El ex vicecónsul es el contacto directo que tiene el Gobierno de San Juan con la embajada chilena desde la desaparición física de Zaldívar. No ha desentonado con el estilo de diálogo que había trazado el diplomático fallecido.
Versiones extraoficiales indicaron que los presidentes de ambas naciones, Cristina Fernández de Kirchner y Sebastián Piñera, habrían tocado el tema de la embajada durante un encuentro a solas que mantuvieron en Roma el 18 de marzo pasado, cuando coincidieron en aquella ciudad con motivo de la asunción del Papa Francisco. Sin embargo, lo único que se informó oficialmente sobre esa reunión fue que abordaron el tema del túnel de Agua Negra –cuya licitación se encuentra próxima a concretar- y el pospuesto Tren Trasandino por Mendoza.
Idas y vueltas
La embajada chilena en Argentina durante la presidencia de Piñera encontró un remanso con la llegada de Zaldívar, un político de larga trayectoria y militancia anti-pinochetista. No había sido la primera opción. En 2010 fue nombrado en ese cargo Miguel Otero Latrhop, pero el 8 de junio, a escasos 50 días de haber asumido, tuvo que renunciar. Defendió la dictadura en una entrevista con el diario Clarín y no hubo forma de revertir el escándalo. "La mayor parte de Chile no sintió la dictadura. Al contrario, se sintió aliviada", declaró el funcionario caído en desgracia.
En ese contexto llegó Zaldívar, militante de la Democracia Cristiana durante medio siglo y fundador del Partido Regionalista Independiente (PRI). Fue senador entre 1994 y 2010, además de presidente de la Cámara Alta entre marzo de 2008 y 2009. Allí fue cuando conoció a varias figuras parlamentarias argentinas del momento, como el sanjuanino José Luis Gioja.
La polémica
Teodoro Ribera Neumann renunció de manera indeclinable al cargo de ministro de Justicia de Chile el 17 de diciembre del año pasado, investigado por presuntas irregularidades durante su paso por la Comisión Nacional de Acreditación en 2010.
La CNA es un organismo estatal y autónomo cuya función es verificar y promover la calidad de las instituciones de educación superior en Chile. Podría equipararse a la Coneau en Argentina.
La dimisión de Ribera se produjo en medio de los cuestionamientos por su vinculación con Luis Eugenio Díaz, ex presidente de la CNA. La imputación contra este último era por delitos de cohecho y lavado de activos.
“La indagatoria policial dio cuenta de intercambio de correos entre Díaz y Ribera, ante lo cual el secretario de Estado acudió ante el Ejecutivo para explicar el tenor de los emails y desestimar su participación en las irregularidades por las cuales es investigado Díaz”, publicó el diario La Tercera.
El fin de semana previo a la renuncia había circulado la versión periodística acerca de que el presidente Sebastián Piñera iba a pedirle el alejamiento del cargo.