Kirchner hiperrealista
Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan
“Cuando vos sos un figurativo tenés obligación de que quien vos hacés sea él. No puede ser solamente parecido. Debe ser él”. Con esa premisa el cirujano y artista plástico Ricardo Bustos empezó a moldear la plastilina a fines de 2010, conmovido por la noticia que paralizó al país: la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. La masilla se convirtió en la matriz para una estatua de polvo de mármol que este sábado quedará emplazada en la fachada del Centro Cívico, a dos años del fallecimiento del santacruceño.
Kirchner y su corbata floja, el cuello de la camisa desprendido, una expresión severa y arrugas en el rostro de un militante intenso. Todo eso quedó plasmado en esa estatua que hace tiempo está en Casa de Gobierno.
Bustos empezó la tarea espontáneamente. Y terminó el trabajo como tantos otros que hoy impactan en el interior de su hogar. Allí quedó Kirchner junto a figuras femeninas y otros personajes célebres como Domingo Faustino Sarmiento o William Sill. Hasta que un día el senador Ruperto Godoy –amigo del escultor- conoció la obra y le comentó a José Luis Gioja acerca del hallazgo. El gobernador se presentó en la casa del artista y dijo: “Me la llevo”. Así fue, según relató Bustos a Tiempo de San Juan.
Gioja después le encargó otra escultura similar al cirujano plástico, que aún se encuentra en su taller, sin destinatario fijo. Es la figura que prefiere Bustos. A su juicio, esa es la que debería quedar en las puertas del Centro Cívico y no la primera que realizó. La diferencia, más allá de las sutilezas del ojo experto, está en la sonrisa del segundo Kirchner.
“Él era un tipo cabrón. Hay muchas fotos de él sonriendo, pero era un tipo cabrón”, dijo tal vez a modo de elogio el artista.
“Es lindo cuando vos lográs una imagen. Es una expresión que vas a perpetuar. Yo no estaba en la Argentina en la época de Kirchner. Llegué de Brasil en 2007, estaba asumiendo Cristina. Pero estando en Brasil venía para acá y sé que Argentina cambió mucho. Cuando ves que la economía ha empezado a crecer, que la gente está contenta, querés perpetuar la imagen del que lo hizo”, explicó.
No será la primera obra de Bustos que sea exhibida en la vía pública. Hay varias esculturas suyas como por ejemplo la del sacerdote Fanzolato en la Plaza España. “Lo saludo cada vez que paso. Le digo: ¡Fanzolato ayudame!”, aseguró con humor. También son suyas las estatuas de la India Mariana en Pocito y Ceferino Namuncurá en San Martín.
“Y si hubiera un interés político de invertir más en esto yo le haría invertir a Gioja en un Sarmiento en la montaña (a ejemplo del Monte Rushmore, en Estados Unidos). Un Sarmiento hiperrealista, de 20 metros. En seis mese la tendría lista, con la tecnología actual. Sería una cosa fascinante”, aseguró Bustos.
Mientras tanto, ya trabaja en una impresionante maqueta del monumento al Cruce de Los Andes, cuya obra final tendrá unos 20 metros de altura y relatará los distintos momentos de la epopeya sanmartiniana.