Una discusión entre hermanos terminó en una furiosa pelea familiar en Santa Lucía, en donde volaron pedradas y uno de los protagonistas sufrió fractura en el rostro y la pérdida de un ojo. El agresor fue su propio primo, quien ahora se encuentra prófugo y es buscado por la Policía.
Un joven sanjuanino apedreó al primo, le hizo perder un ojo y ahora está prófugo
El violento episodio ocurrió el fin de semana largo en Villa Marini. La víctima sufrió fractura en el rostro y perdió el ojo izquierdo. El agresor es buscado por la Policía.
El violento suceso involucra a dos primos, que cuyas casas están pegadas sobre la calle Cabildo en Villa Marini, Santa Lucía. Uno de ellos es Diego Emanuel D’Apolo, la víctima y quien fue intervenido quirúrgicamente el lunes último a raíz de la grave herida en la zona del ojo izquierdo. El otro protagonista es su primo Brian D’Apolo, presunto autor de la agresión en el rostro del otro joven. El fiscal Ignacio Achem, de la UFI Genérica, solicitó la orden de captura contra este último joven y su paradero es incierto.
La pelea familiar se desató el sábado último en horas de la tarde en la misma casa de la víctima. La versión policial y judicial señala que Diego empezó a discutir acaloradamente con su hermano y en un momento dado forcejearon y se largaron algunos golpes. La gresca se trasladó a la vereda de la vivienda, donde intervinieron los padres y también sus primos que viven al lado.
Uno de los que se metió en la gresca fue Brian D’Apolo. Lo que no se sabe, o al menos no trascendió, es sí entre este y Diego había un viejo rencor o ese día ambos también discutieron fuertemente, explicó un policía. Los testimonios recogidos indican que, en medio de todo el alboroto, Brian alzó una piedra de gran tamaño y la tiró contra el rostro de su primo Diego, según fuentes del caso.
El golpe fue tan fuerte que Diego D’Apolo cayó al piso y pronto su rostro se llenó de sangre. Cuando lo examinaron, presentaba fractura en el rostro y otras lesiones, además de una grave herida en el ojo izquierdo.
El padre del joven lo trasladó al Hospital Guillermo Rawson y los médicos confirmaron que éste había perdido el ojo a consecuencia de la grave herida en el globo ocular. Para cuando la Policía fue a buscar al agresor, este ya no estaba en su domicilio.