Luego de que el juez Carlos Lima sobreseyera a Eduardo Cáceres por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo, la denunciante Gimena Martinazzo apeló el fallo con la esperanza de que la situación se revirtiera en su favor. Sin embargo, la Sala II de la Cámara Penal le propinó un nuevo revés, puesto que respaldó la resolución.
Por un detalle técnico, Gimena Martinazzo recibió un nuevo cachetazo judicial
Según afirmaron fuentes allegadas, fue un detalle técnico que pesó en el tribunal integrado por Silvina Rosso de Balanza, Maximiliano Blejman y Juan Bautista Bueno. ¿El argumento? Que no correspondía elevar una queja en esta instancia y, por ello, rechazó el pedido de la parte querellante.
"La Cámara sostuvo que la apelación fue mal concedida. Es todo una cuestión técnica y no evaluando el fondo de la denuncia, cuando hay pruebas que lo comprometen", sostuvo una fuente cercana a Martinazzo.
Ahora, la ex dirigente del PRO en San Juan jugará su última carta y por tanto, representada por su abogado, acudirá a una autoridad superior, como lo es la Corte de Justicia. "No queremos que quede todo en la nada, ya que hubo un procesamiento en primera instancia, estamos evaluando qué hacer", agregaron las fuentes.
El magistrado de la Unidad Conclusiva de Causas había librado de culpa al ex diputado nacional, denunciado por violencia de género, después de que la fiscal Yanina Galante analizara la causa "de punta a punta" y detectara inconsistencias en las pruebas contra Cáceres, por lo que no pudo sostener la acusación y desistió de la acción penal.
Por todo ello, el caso pasó a manos de la fiscal de Cámara Silvina Gerarduzzi, quien también estudió los hechos y las pruebas recolectadas durante la etapa de instrucción y avaló la solicitud de su colega. Lo que vino después fue la intervención del juez Lima, quien sin oposición de ninguna parte, no tuvo más remedio que dictar el sobreseimiento.
Cáceres había sido procesado por el juez del entonces Cuarto Juzgado Correccional Federico Rodríguez (en el sistema de justicia viejo) y ese dictamen fue apelado por la defensa del exdiputado, por lo que recayó en la Cámara Penal. Finalmente, cuando bajó nuevamente al juzgado y se corrió vista a la fiscal, la historia dio un giro inesperado y las dudas pesaron más que las certezas.