El estremecedor caso de la sanjuanina que prostituía a sus sobrinos a cambio de cervezas llegó al juicio, aunque este miércoles su inicio se vio interrumpido por un cambio de último momento. Se trata de la causa que investigó la UFI ANIVI y que dejó a dos personas en la mira de la Justicia por corrupción de menores y abuso sexual en perjuicio de dos menores.
Llevan a juicio a la sanjuanina que prostituía a sus sobrinos a cambio de cervezas
La fiscalía también acusará en el debate al peluquero que consumía "los servicios" que ofrecía la imputada, quien era vecino de la misma. Ambos afrontan duras penas y hasta el pago de una reparación económica millonaria para las víctimas.
Si bien estaba previsto que el debate iniciara ahora, el imputado que era defendido por Nicolás Gómez Camozzi cambió la defensa por un defensor oficial y ello obligó a una postergación. El juez Javier Figuerola decidió extender los plazos por cinco días hábiles para que el nuevo letrado tome conocimiento de los hechos. La otra abogada, Filomena Noriega, representa a la acusada.
El caso se conoció en octubre del año pasado, cuando la mujer cayó detenida y luego los imputados se presentaron frente al juez de Garantías, en febrero de este año. En esa oportunidad, la fiscal Valentina Bucciarelli los acusó de haber sometido sexualmente a una chica de 17 años con discapacidad y su hermano de 11 años. La tía de los menores está sospechada de haberlos entregado a cambio de bebidas alcohólicas, ya que el otro implicado es un peluquero con una almacén.
La mujer, cuyas iniciales son D.D.P, está acusada por el delito de facilitación a la corrupción de menores agravada en perjuicio de sus dos sobrinos, con quienes convivía. Por su parte, el "consumidor" de los "servicios" que su amiga y vecina le proveía, identificado con las siglas R.A.P, está imputado por abuso sexual con acceso carnal reiterado en concurso real con el delito de promoción a la corrupción de menores agravada.
Acorde arrojó la investigación, en la que también participó la ayudante fiscal Luciana Fasoli, los ilícitos tuvieron lugar en el 2024, entre los meses de abril y agosto. Según la teoría del caso, la acusada, se valió del vinculo, la convivencia, guarda y de engaño para con la adolescente obligándola a concurrir al domicilio del hombre, con el objetivo de que mantenga encuentros sexuales a cambio de cervezas.
La tía inducía a su sobrina a ir a la casa del sujeto con la excusa de tomar gaseosas. No obstante, el acuerdo entre los acusados consistía en que la chica debía tener relaciones sexuales con éste, y a cambio, le entregaba a las bebidas alcohólicas a la imputada. Esta situación se habría repetido al menos 10 veces.
Al mismo tiempo, se develó que el "cliente" también abusó del hermano de la víctima en una ocasión. Para lograr su impunidad, el mismo le ofrecía dinero y golosinas a los menores a cambio de su silencio. Incluso, mantenía contacto con la niña a través de WhatsApp.
Además de las cosas que solía regalarle a sus víctimas, el pervertido -según la fiscalía- les cortaba el pelo gratis a los niños y sus hermanos, constituyendo éstos, actos de promoción a la corrupción de menores.
Por todas esas aberraciones que uno y otro imputado habrían cometido, el Ministerio Público solicitó una pena de 14 años de prisión para la mujer, mientras que anticipó un pedido de condena de 30 años de prisión efectiva para el hombre. No obstante, ese no será el único requerimiento de la fiscalía, ya que planteará el pago de una reparación del daño para las víctimas.
Para la familiar de los menores, la fiscal Bucciarelli pretende que efectúe el pago de $850.000. Por otro lado, para el peluquero y almacenero apuntado por las violaciones, buscará que pague $1.500.000 para ambas víctimas.