Bastó con una sola llamada y el viejo y trillado cuento de que debía cambiar sus dólares porque estaban “vencidos”. Y el increíble verso funcionó. Una jubilada de la zona de Villa del Carril cayó en la trampa de uno o más estafadores que la llamaron por teléfono, la engañaron y después pasaron por su casa para sacarle la impactante suma de 35.000 dólares. Al cambio actual, esa suma asciende a 42.000.000 de pesos.
La estafa cometida el jueves último contra una sanjuanina de 70 años se suma otras de las tantas que se conocieron en los últimos días, aunque esta tiene la particularidad de que no fue virtual. Se utilizó la vieja modalidad utilizada contra personas mayores, en la cual llegan a tomar contacto físico y hasta se meten en las casas de sus víctimas.
Fuentes del caso revelaron a TIEMPO DE SAN JUAN que le hecho sucedió el jueves último en horas de la mañana y la víctima fue una jubilada, cuyas iniciales son K.R. -no revela su nombre para preservarla-, que vive en una calle próxima a la Comandante Cabot y Lateral de Circunvalación, en Capital.
La mujer estaba sola en su casa y fue sorprendida por un inesperado llamado a su celular. Al atender escuchó la voz de un hombre, que de forma cordial y con buena labia, se presentó como empleado del Banco Superville, explicaron las fuentes. Esa persona empezó a llevarla en la conversación y le preguntó si poseía dólares guardados en su domicilio.
El o los estafadores llamaron al celular de la jubilada y la engañaron haciéndole creer que se comunicaban del banco.
Como son expertos en la manipulación y el engaño para sacar palabras a sus víctimas, en este caso el desconocido consiguió que la jubilada le confiara que tenía 35.000 dólares y también pesos que venía ahorrando de hace tiempo. A todo eso el sujeto le comentó que pronto iban a dejar de circular algunos dólares de ediciones viejas y que debía cambiar de manera urgente los suyos para que no perdieron su valor.
El delincuente también le dijo que el banco prestaba ese servicio y retiraba el dinero a domicilio para reemplazarlo, y la envolvió de tal manera que acordó con la pobre mujer de que, en un rato más, otro empleado de la sucursal pasaría por su domicilio a buscar los dólares. La jubilada jamás imaginó que estaba cayendo en una trampa y le proporcionó su dirección.
Cerca de las 13 del jueves último, un sujeto llamó a la puerta de la vivienda de la señora. Ella, muy crédula, hasta invitó a pasar al supuesto empleado bancario y le entregó en mano 35.000 dólares y otra suma en pesos, aseguraron fuentes judiciales y policiales. El sujeto tomó la bolsa con el dinero, se despidió amablemente y salió prometiendo volver pronto con los nuevos billetes en dólares y pesos, cosa que no ocurrió.
La estafa asciende a más de 42.000.000 de pesos. La denuncia fue radicada en la Comisaría 28va de Rivadavia, por cuestión de jurisdicción, y tomó intervención la fiscalía de turno de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. En la Policía y en la cartera de Seguridad de la provincia había malestar por el incremento de este tipo de estafas y también porque no había detenidos por los últimos hechos.