Una joven sanjuanina volvió a caminar en shock y con el alma destrozada por la Costanera de Chimbas, después de haber sido víctima de un bestial ataque sexual y la estremecedora escena, que ocurrió 20 años atrás, se repitió. Es que, al igual que sucedió en enero de 2004, una pareja fue sometida por dos pervertidos que no sólo los vejaron, sino también asaltaron y abandonaron.
La estremecedora similitud de la violación en la Costanera con un crimen del pasado
Si bien en esta oportunidad no se registraron víctimas fatales a causa del ataque de dos almas despiadadas, una desgarradora escena se repitió tal como ocurrió 20 años atrás.
A pesar de que el caso del pasado -que fue contado con lujo de detalles en las Historias del Crimen- tuvo como consecuencia fatal el asesinato de uno de los agredidos, la espeluznante imagen que fue recreada se corresponde con la semejanza de los contextos y con que la mujer se llevó la peor parte.
El hecho más reciente se produjo en la madrugada del jueves, cuando los atacantes sorprendieron a la pareja en medio de su romance. Las víctimas se hallaban en el interior de un automóvil y, de repente, fueron abordadas por los delincuentes que, encapuchados, procedieron con su siniestro juego.
Del mismo modo en que aconteció con el sangriento antecedente, los malvivientes redujeron a las víctimas, las obligaron a desnudarse y, luego, golpearon al hombre y violaron a la mujer, en este caso, una muchacha de apenas 20 años. Después del abuso sexual y con un modus operandi sorprendentemente parecido, excepto por el homicidio, los asaltantes se llevaron las pertenencias de sus víctimas y los dejaron librados a su suerte.
A diferencia del violento registro, en el que los abusadores y asesinos ejercieron fuerza con un palo, los despiadados que reversionaron el ilícito intimidaron a los jóvenes con un cuchillo.
El lugar tampoco fue el mismo, ya que la embestida de la madrugada del jueves 6 de junio se produjo en los alrededores del predio ferial, mientras que la agresión que perpetraron los hermanos Quiroga, Alfredo y José Luis, que fueron condenados por ello, se desató en las inmediaciones de los que alguna vez fue el Camping Municipal de Chimbas.
Nahuel Facundo Soria y su pareja fueron quienes sufrieron la pesadilla dos décadas atrás. A pesar de que la joven fue violada por los hermanos, el muchacho de 25 años se llevó la peor parte tras ser asesinado. A la chica le perdonaron la vida y la dejaron escapar, pero con el joven ya era demasiado tarde. Fue tan golpeado y maltratado que murió producto de la embestida y su cuerpo fue lanzado al Río San Juan. Pese a que intentaron ocultarlo, fue descubierto y rápidamente la investigación dejó al descubierto a los autores de semejante violencia.